
«Necesito saber quién es…»
Es curioso que esta película sea la candidata a los Oscar de 2027 representando a Francia, cuando está hablada en ruso y dirigida por Andrey Zvyagintsev. Además, se trata de una reinterpretación de la película de Claude Chabrol La mujer infiel (1969). Tras nueve años de ausencia, el director de Leviathan y Sin amor nos mete de lleno en la Rusia de 2022, en plena invasión de Ucrania. Rodada en Letonia, la película obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 2026.
Estamos en Rusia, en 2022. Gleb es un empresario que vive con su esposa, Galina, y su hijo pequeño. Lleva una vida acomodada y disfruta de una estabilidad que parece inquebrantable. Todo cambia cuando el Estado le exige que aporte trabajadores para combatir en el frente de Ucrania. La presión comienza a hacer mella en su empresa y su negocio peligra, por lo que idea un plan para intentar salvarlo. Por si fueran pocos los problemas, empieza a sospechar que su mujer tiene un amante…
Lo que aparentemente es un drama familiar acaba convirtiéndose en un retrato de las miserias humanas y de una sociedad que hace aguas por todas partes. La guerra condiciona la vida cotidiana, altera las relaciones familiares y obliga a los ciudadanos más jóvenes a marcharse al frente, mientras el miedo y la incertidumbre se extienden entre quienes intentan seguir adelante con sus vidas.
El protagonista no es un héroe dispuesto a enfrentarse a las instituciones ni alguien que quiera convertirse en un símbolo de resistencia. Se encuentra ante un dilema moral, pero tampoco está dispuesto a renunciar a su vida privilegiada ni a enfrentarse abiertamente al poder. Prefiere buscar una salida que le permita conservar lo que tiene, aunque para ello tenga que aceptar determinadas imposiciones. Sin embargo, la realidad termina imponiéndose y demuestra hasta qué punto las circunstancias pueden poner a prueba la ética de las personas.
La doble crisis por la que atraviesa Gleb acaba torturándolo. No consigue controlar ninguna de las dos situaciones que amenazan su mundo: por un lado, el futuro de su empresa; por otro, la sospecha de que su esposa le está siendo infiel. Su necesidad de mantenerlo todo bajo control se convierte en una obsesión y, cuanto más intenta solucionar los problemas, más se complica todo. La sensación de que su vida se desmorona poco a poco va alimentando su frustración y sacando a la luz su lado más oscuro.
La guerra permanece en un segundo plano y nunca aparece directamente en pantalla, pero su presencia resulta constante. Está en las conversaciones, en las decisiones de las autoridades y en el miedo de los trabajadores, algunos de los cuales comienzan a huir del país o a buscar la manera de evitar el frente. Zvyagintsev consigue que esa amenaza invisible impregne toda la película, mostrando cómo un conflicto bélico puede alterar la existencia de personas que, en principio, solo pretenden conservar su trabajo, su familia y su posición social.
Destaca Dmitriy Mazurov en el papel de Gleb, un hombre que intenta mantener las apariencias mientras la frustración lo va corroyendo por dentro. Bajo la fachada de empresario respetable se esconde alguien incapaz de aceptar que las circunstancias puedan escapar a su voluntad. Su personaje representa a una persona acostumbrada a ejercer el control en su entorno privado y profesional que, de repente, descubre que no tiene tanto poder como creía. La interpretación transmite esa tensión contenida de alguien que trata de aparentar normalidad mientras todo a su alrededor empieza a desmoronarse.
Con sus 140 minutos de duración y un desarrollo pausado, Minotauro va aumentando progresivamente la tensión a medida que se acumulan los problemas de Gleb. Zvyagintsev no busca la espectacularidad ni recurre a los mecanismos habituales del thriller para mantener el interés del espectador. Prefiere detenerse en los silencios, las miradas y los pequeños gestos, construyendo una atmósfera cada vez más opresiva. Es un cine exigente, que requiere paciencia, pero que encuentra su fuerza en la manera de mostrar cómo las contradicciones personales terminan reflejando las de toda una sociedad.
En definitiva, Minotauro es una película incómoda y bastante pesimista, filmada con una sobriedad pasmosa. Alejándose del thriller convencional, el director utiliza una historia de crisis empresarial e infidelidad conyugal para hablar del autoritarismo, el miedo y la fragilidad moral de quienes intentan sobrevivir sin perder sus privilegios. La guerra no necesita aparecer en pantalla para hacerse sentir, del mismo modo que el verdadero monstruo de la historia no es necesariamente el que tenemos delante, sino el que puede surgir cuando el deseo de controlarlo todo choca con una realidad que ya no obedece a nuestra voluntad.
Ricar

| Minotaur (2026) | |
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Rating: 7.6/10 (55 votes) Director: Andrey Zvyagintsev Writer: Claude Chabrol, Simon Lyashenko, Andrey Zvyagintsev Stars: Dmitriy Mazurov, Iris Lebedeva, Boris Kudrin Runtime: 135 min Rated: N/A Genre: Crime, Drama, Thriller Released: 14 Oct 2026 |
| Plot: A high-powered executive's meticulously controlled existence unravels when professional crises, global chaos, and marital betrayal converge, pushing him toward a dangerous breaking point. | |







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