Hay nombres que, por sí solos, elevan las expectativas de cualquier estreno. Ridley Scott es uno de ellos. El director británico ha construido, desde finales de los años setenta, una filmografía tan extensa como irregular, pero salpicada de títulos fundamentales: 'Los duelistas', 'Alien' o 'Thelma y Louise' bastarían para asegurarle un lugar privilegiado en la historia del cine comercial contemporáneo.
Por eso resulta inevitable acercarse a La constelación del perro (The Dog Star) esperando algo más ...

