
Óscar Bernàcer debuta en el largometraje de ficción con ‘Enjambre’ (2026), una producción española rodada en catalán que prolonga algunas de las inquietudes de un cineasta ampliamente fogueado en el cortometraje y el documental. Su primera incursión en la ficción de larga duración se adentra en un territorio sombrío y turbio: una comunidad autosuficiente instalada en un enclave montañoso aparentemente paradisíaco, donde la promesa de libertad termina revelando sus propias reglas, sus silencios y sus mecanismos de control.
El prólogo ya marca el tono. Una secuencia siniestra, en la que un cordero es sacrificado y arrojado a un pozo de agua tras ser degollado, introduce un elemento esencial en la película: el agua como fuente de vida, pero también como posible origen de contaminación. Esa imagen inicial funciona como una declaración de intenciones. Bajo la superficie de Malpàs —ese lugar fértil, hermoso y aislado— algo está corrompido.
A Malpàs llega Lluc, interpretado por Pablo Molinero. Es un hombre que también huye de una situación comprometida y encuentra en aquel rincón de las montañas la posibilidad de desaparecer del mundo. Su conocimiento del sector de la construcción resulta fundamental para la comunidad: deberá encargarse de mejorar la canalización y el suministro de agua. Pero su llegada no es inocente. Como prácticamente todos los habitantes de la comuna, Lluc guarda secretos y tiene razones para mantenerse lejos de la civilización.
La responsable de aquel pequeño universo es Alba, personaje interpretado por Cristina Fernández Pintado. Médica, alma máter y autoridad moral de la comunidad, Alba establece las normas y controla la única conexión con el exterior. Su figura concentra progresivamente una ambigüedad inquietante: protectora y organizadora para unos, vigilante y guardiana de una frontera cada vez más difícil de atravesar para otros.
Bernàcer juega con una idea especialmente perturbadora: un refugio puede convertirse en prisión sin necesidad de barrotes. Malpàs ofrece tierras proveedoras de alimentos, autoabastecimiento y anonimato. Es el lugar ideal para quien rechaza el «sistema», pero también para quien necesita esconderse de algo mucho más concreto. La película va desmenuzando lentamente las razones que han llevado a sus habitantes hasta allí y demuestra que las apariencias, en este caso, engañan con particular insistencia.
El director construye así una comunidad perfectamente organizada, aunque sostenida sobre un delicado equilibrio. Algunos de sus miembros empiezan a cuestionar el aislamiento. Quienes tienen hijos se preguntan qué futuro puede ofrecerles una existencia completamente desconectada del exterior; otros desean recuperar la posibilidad de elegir. Y entonces aparece la gran contradicción: salir de Malpàs resulta bastante más complicado de lo que parecía al llegar.
En ese sentido, ‘Enjambre’ admite una lectura política y alegórica. La comuna puede entenderse como una crítica a los sistemas que, bajo la promesa de protección y bienestar, terminan imponiendo mecanismos de vigilancia y obediencia. También puede verse como un relato sobre la necesidad de pertenecer a algún lugar, incluso cuando ese lugar exige sacrificios demasiado elevados.
Lluc funciona como posible elemento desestabilizador, aunque su evolución termina revelando otra cosa: también él tiene motivos para adaptarse y quedarse. La supervivencia, el miedo y la necesidad de anonimato pesan más que la voluntad de romper el orden establecido.
De estructura circular, la película comienza con la llegada de un extraño y concluye con la irrupción de una nueva figura, una veterinaria. Entre ambos extremos queda el retrato de un paisaje bello e idílico que esconde una realidad mucho menos amable.
‘Enjambre’ arranca con cierta tosquedad y algunos recursos reconocibles del cine de comunidades aisladas, pero va encontrando progresivamente su atmósfera y su discurso. Bernàcer construye una historia correcta, oscura y sugestiva sobre personajes que viven ocultos porque, quizá, fuera de ese paraíso tienen demasiado que perder. Y porque, cuando la libertad se convierte en una amenaza, incluso una prisión puede acabar pareciendo un refugio.
Reseña de José Manuel León Meliá

| Eixam (2026) | |
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Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: Óscar Bernàcer Writer: Joana M. Ortueta, Jorge Juan Martínez Stars: Jordi Aguilar, Neus Asensi, Marta Belenguer Runtime: N/A Rated: N/A Genre: Thriller Released: 04 Sep 2026 |
| Plot: N/A | |







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