Fernando González Molina regresa al terreno del thriller con Cronos, una producción española de 2026 que abandona los paisajes rurales y la atmósfera brumosa de la conocida trilogía del Baztán —El guardián invisible, Legado en los huesos y Ofrenda a la tormenta— para adentrarse en un territorio mucho más urbano, inmediato y dolorosamente reconocible: los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona.
El cineasta pamplonés ya ha demostrado en anteriores trabajos una especial inclinación por los mecanismos del suspense y la narración de persecución. También se ha enfrentado recientemente a la revisión de un título tan singular como Mi querida señorita, la extraordinaria película de Jaime de Armiñán, una obra que, en su momento, se atrevió a transitar caminos temáticos y morales radicalmente contracorriente. En ‘Cronos’, sin embargo, González Molina parece sentirse más cómodo dentro de un dispositivo narrativo reconocible: el thriller de acción basado en hechos reales.

El título hace referencia al nombre de la operación desplegada por los Mossos d’Esquadra tras el atentado de Las Ramblas. La película concentra buena parte de su atención en las 124 horas posteriores a aquel ataque y en la gigantesca operación policial destinada a localizar y detener a los integrantes de la célula yihadista responsable. En el centro del relato se encuentra el personaje de Jaume, interpretado por Enric Auquer, un oficial de los Mossos sometido a una presión extraordinaria y obsesionado con coordinar una respuesta rápida y eficaz. Al igual que Daniela (Diana Gómez) como comunicadora de los Mossos. A la par que la sargento de los Mossos en Ripll Anna, a la que da vida Mónica López.

Esa urgencia constituye uno de los principales motores dramáticos de la película. No se trata únicamente de encontrar a los responsables antes de que puedan volver a actuar: también existe una carrera institucional, una pugna soterrada por el control del operativo y por el reconocimiento de una operación que los Mossos consideran propia. La presencia de otros cuerpos policiales y la posterior dimensión política de los acontecimientos añaden una capa sociológica y moral que ‘Cronos’ apunta con interés, aunque quizá sin llegar siempre a profundizar en ella con la contundencia que el material permitía.
El guion de Alberto Marini, basado en la investigación desarrollada por Nacho Carretero con un enfoque próximo a la crónica periodística, proporciona a la película una sólida estructura factual. La narración sabe qué contar y, sobre todo, mantiene con eficacia la sensación de carrera contrarreloj. González Molina se pone al servicio de ese mecanismo con profesionalidad y sin excesos de autor.

Porque si algo define a ‘Cronos’ es precisamente su eficacia. La película funciona como thriller: hay tensión, persecuciones, información que administrar y una creciente sensación de asfixia. Las imágenes recuperan la memoria de aquellos días terribles, desde el atropello masivo en Las Ramblas hasta los sucesos posteriores de Cambrils y la búsqueda del último de los implicados. El resultado es sobrio, respetuoso y razonablemente intenso.

Enric Auquer sostiene buena parte del peso emocional de la función. Su personaje transmite el agotamiento, el nerviosismo y el caos mental de quien debe tomar decisiones en medio de una situación excepcional. En torno a él se articula un auténtico totum revolutum de llamadas, órdenes, tensiones institucionales y urgencias operativas que reflejan el desconcierto de las primeras horas.

Sin embargo, ahí también aparece la principal limitación de ‘Cronos’. La película es correcta, incluso notablemente competente en algunos de sus pasajes, pero da la sensación de quedarse ligeramente en la epidermis. González Molina domina el oficio, conoce perfectamente los códigos del thriller contemporáneo y construye las escenas con solvencia, aunque rara vez consigue trascender los clichés del género.
Algunas secuencias parecen responder a fórmulas ya vistas en numerosas películas policiales: el investigador obsesionado, la cuenta atrás, la discusión entre cuerpos de seguridad, la persecución final. Todo funciona, pero pocas veces sorprende. Falta quizá un mayor riesgo estilístico, una mirada más personal o una voluntad de profundizar en las contradicciones humanas y políticas que rodearon aquellos acontecimientos.

‘Cronos’ es, en definitiva, una película eficaz, sobria y digna de verse. No reinventa el thriller ni alcanza una dimensión particularmente memorable, pero confirma algo importante: el cine español posee los medios, los intérpretes y la capacidad técnica necesarios para abordar producciones de gran complejidad narrativa y visual. Fernando González Molina entrega un trabajo profesional y sólido, aunque uno no puede evitar salir de la sala con la sensación de que, detrás de su impecable maquinaria, había material para una película todavía más incisiva, más audaz y, sobre todo, más profunda.

Reseña de José Manuel León Meliá

Cronos (2026)
Cronos poster Rating: N/A/10 (N/A votes)
Director: N/A
Writer: N/A
Stars: N/A
Runtime: N/A
Rated: N/A
Genre: Crime, Drama, Thriller
Released: N/A
Plot: Follows the Barcelona attack in 2017, exploring themes related to terrorism, its aftermath, and its impact on individuals and society.
Calificación: