Una superproducción que emociona menos de lo esperado

Fred Cavayé, un cineasta francés que nos ha dejado títulos tan interesantes como Cruzando el límite, Cuenta atrás y Mea culpa, se enfrenta a uno de los grandes monumentos de la literatura francesa: la célebre novela de Victor Hugo. Un proyecto ambicioso, respaldado por una importante producción y un reparto plagado de algunos de los actores más destacados del cine francés. La película se presentó en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, donde tuve ocasión de verla, y llega este viernes a las salas comerciales.

La historia es sobradamente conocida y ha conocido numerosas adaptaciones cinematográficas, televisivas e incluso musicales. Resulta inevitable recordar la espectacular versión musical de 2012 dirigida por Tom Hooper, con Hugh Jackman, Russell Crowe y una inolvidable Anne Hathaway, cuya interpretación de Fantine conseguía transmitir una intensidad emocional que todavía permanece en la memoria. Esta nueva aproximación prescinde de las canciones y recupera el relato original de Victor Hugo, acercándose bastante a su novela y apostando por una adaptación de corte clásico, con una duración considerable que ronda las tres horas.

La historia nos presenta a Jean Valjean, un hombre condenado a diecinueve años de prisión por robar una hogaza de pan. Cuando recupera la libertad, arrastra consigo las consecuencias de un pasado que lo ha marcado para siempre. Decide cambiar de identidad y reconstruir su vida hasta convertirse en un hombre respetado, pero su tranquilidad se verá amenazada por la aparición de Fantine, una humilde trabajadora que atraviesa una situación desesperada y cuya hija necesita protección. A todo ello se suma la presencia del inspector Javert, un hombre inflexible y obsesionado con perseguir a Valjean, convertido en su enemigo más implacable. Una persecución que acompañará al protagonista durante buena parte de la narración.

Fred Cavayé demuestra que sabe manejar una producción de estas dimensiones. Acostumbrado al thriller y al cine de acción, el director se enfrenta aquí a un material muy diferente, aunque mantiene cierta habilidad para imprimir dinamismo a una historia que todos conocemos. La reconstrucción del París de la época resulta magnífica, el despliegue de medios es evidente y la película tiene una factura visual muy atractiva. Se nota que estamos ante una superproducción en la que no se ha escatimado dinero, con una ambientación cuidada y una puesta en escena que busca estar a la altura de la dimensión de la novela.

El reparto es otro de sus grandes argumentos. Vincent Lindon compone un Jean Valjean convincente, aportando la presencia y la gravedad que necesita un personaje marcado por el sufrimiento. Frente a él encontramos a Tahar Rahim, que interpreta al inspector Javert, su antagonista y alter ego moral, en un enfrentamiento que constituye uno de los principales motores dramáticos de la película. Ambos están estupendos y sostienen buena parte del interés de la narración. Noémie Merlant, por su parte, tiene un papel fundamental en la historia, aunque su interpretación me ha resultado bastante más floja de lo esperado. También encontramos a Camille Cottin y Benjamin Lavernhe, entre otros muchos intérpretes que completan un reparto de auténtico lujo.

Sin embargo, y pese a todas sus virtudes, creo que a esta adaptación le falta algo fundamental: intensidad emocional. La película tiene todos los ingredientes para conmovernos, pero no termina de conseguirlo. Es una historia de injusticias, sacrificios, pobreza, redención y sufrimiento humano, con personajes que deberían dejar una profunda huella en el espectador. Sin embargo, la narración se contempla con cierta distancia y sus momentos más dramáticos no alcanzan la fuerza que cabría esperar. Recuerdo especialmente la versión musical de 2012, con aquella interpretación de Anne Hathaway que conseguía arrancarme una lágrima. Aquí, en cambio, esa emoción no termina de aparecer. Hay espectacularidad, buenos actores y una historia extraordinaria detrás, pero falta esa conexión sentimental que convierte una película en algo verdaderamente memorable.

También creo que sus casi tres horas de duración juegan parcialmente en su contra. La primera parte funciona bastante bien, pero en la segunda mitad percibo cierto descenso de intensidad y algunos episodios podrían haberse condensado sin perjudicar el desarrollo de la historia. Creo que con dos horas y cuarto habría sido suficiente para contar lo esencial sin perder la dimensión épica del relato. Parece que el cine francés se ha propuesto recuperar sus grandes clásicos literarios mediante adaptaciones de enorme presupuesto, como ya hemos visto con El conde de Montecristo o las nuevas versiones de Los tres mosqueteros. Son producciones visualmente espectaculares, con un despliegue de medios considerable y una clara vocación de llegar al gran público, aunque no siempre consiguen trascender el mero espectáculo.

En definitiva, Los Miserables es una adaptación muy sólida, entretenida y visualmente impecable, que cuenta con un reparto magnífico y una puesta en escena de primer nivel. Fred Cavayé sale bastante bien parado de este ambicioso encargo, aunque no consigue dotar a la película de toda la emoción que requiere una obra de semejante dimensión. Una propuesta que seguramente gustará al público general y que merece un reconocimiento por su esfuerzo de producción e interpretaciones, pero que personalmente me ha dejado una pequeña decepción. Esperaba algo más, especialmente en el terreno emocional.

Ricar

Les misérables (2026)
Les misérables poster Rating: 6.9/10 (17 votes)
Director: Fred Cavayé
Writer: Fred Cavayé, Victor Hugo
Stars: Vincent Lindon, Tahar Rahim, Noémie Merlant
Runtime: 180 min
Rated: N/A
Genre: Action, Drama, History
Released: 14 Oct 2026
Plot: An epic new take on Victor Hugo's timeless classic.
Calificación: