Juan pone como aval su casa en un negocio y acaba perdiéndola. Su mujer, Ana, ajena a esa realidad, sigue viviendo en la opulencia y el derroche hasta que un traslado a la casa de los padres de Juan hace evidente la ruina. Allí tendrá que lidiar con un suegro gruñón y egoísta, una suegra adicta al gintónic de Agua del Carmen y un cuñado militar que finge enfermedades para estar siempre de baja. Sin embargo, mientras Juan persigue quimeras alentado por su socio Ximo, Ana se embarcará en un nuevo camino personal en el que irá obteniendo beneficios del negocio familiar de la fontanería y algún que otro trapicheo de dudosa legalidad.

+

Prácticamente con hechuras de telefilm se presenta esta pequeña producción española cuyas buenas intenciones se diluyen en una historia irregular. El cóctel de comedia y drama social con el que juega, abierto a varias lecturas, no termina de cuajar plenamente. A pesar de venir avalada por el prestigioso apellido del director, José Luis Berlanga, el parentesco con las obras de su padre se ciñe a algunos guiños puntuales que no se han actualizado adecuadamente, arrojando un resultado discreto.

Juan Palomero, metido en el negocio de la construcción y mal aconsejado por su socio, un vividor sin escrúpulos, atraviesa un momento delicado debido a que no ha cobrado los últimos trabajos. La situación es bastante grave porque está a punto de perder su propia casa, garantía de una hipoteca bancaria. Cuando las cosas empeoran, su mujer descubre una fórmula que podría servir de solución transitoria, aunque él sigue empeñado en sacar adelante un proyecto de dudosa viabilidad, arriesgando todo lo que tiene, incluyendo a su familia.

Lo mejor que puede decirse de este estreno pasa por su frescura y fluidez. No obstante, lo limitado de los medios empleados contrasta con las ambiciones del guion, que planea, sin profundizar, sobre los chanchullos inmobiliarios, la inmigración ilegal, los desahucios y el culto al cuerpo a cualquier precio, entre otros temas. Esa superficialidad queda parcialmente compensada por el humor, que con diferente cariz y eficacia recorre la cinta, acicalado por contrapuntos románticos vinculados a la relación de la pareja protagonista, que alcanzan cotas demasiado idílicas. Esta última parcela sirve de sostén a un relato culminado desde la mirada marcadamente benevolente hacia los perdedores de hoy en día.

Los secundarios, caracterizados en su mayoría como caricaturas, aportan notas de comicidad de gracejo desigual. En ese aspecto, cabe apreciar cierta inspiración en los clásicos del irrepetible cineasta valenciano que agradecerán los más nostálgicos.

Ambientada en la capital del Turia, su impostado tono costumbrista se apoya en unos dignos apartados técnicos. A ello se une un reparto que evidencia su compromiso con la película. Pablo Chiapella (La que se avecina) se mueve con soltura en el rol principal, acompañado de una correcta Laura Romero. También se dejan notar varios de los intérpretes que completan el elenco, donde encontramos a los veteranos Guillermo Montesinos y Lola Moltó.

Critica de Eduardo Casanova

 

Viva la vida (2019)
Viva la vida poster Valoración: N/A/10 (N/A votes)
Director: José Luis García Berlanga
Guión: Paco Enlaluna, Alicia Luna
Actores: Guillermo Montesinos, Pablo Chiapella, Cristina Perales, Óscar Reyes
Duración: N/A
Calificación: N/A
Género: N/A
Estreno: N/A
Sinopsis: N/A

 

Calificación: