
Otro de los estrenos del fin de semana pasado que corre el enorme riesgo de pasar inadvertido para el público es la producción libanesa de 2025 ‘Un mundo frágil y maravilloso’, de Ciryl Aris, que también escribe el guion junto a la colaboración de otro escritor. Esta película, muy recomendable, irrumpe en una semana en la que se amontonan obras de manera un tanto descabellada que hace que los árboles no nos dejen ver el bosque. De entrada, este largometraje es de esos que, desde la emoción íntima, terminan retratando la fractura de todo un país, Líbano. La presencia de su encrucijada social y política vertebra la narración donde la violencia que irrumpe de vez en cuando cabalga con la desesperación y combina con el futuro siempre imperfecto.
Presentada en el Festival de Venecia y vista en España dentro de la sección Punto de Encuentro de la última Seminci de Valladolid, la cinta construye un drama intenso y profundamente humano sobre la ilusión, el amor y la inevitable erosión de los sueños cuando la realidad se impone con toda su crudeza.
La historia arranca bajo el estruendo de las bombas en Beirut. Nino (Hassan Akil) y Yasmina (Mounia Aki) nacen prácticamente al mismo tiempo, separados apenas por unos minutos, mientras la ciudad vive una nueva sacudida bélica. Desde ese inicio, la película deja claro que sus protagonistas crecerán marcados por una tierra donde la inestabilidad forma parte del paisaje cotidiano. Durante la infancia, ambos comparten colegio, juegos y refugios secretos. Hay una vía muerta con vagones abandonados que se convierte en su pequeño santuario, un espacio donde imaginan el futuro con la ingenuidad luminosa de quienes todavía creen que todo es posible.
Esa primera parte posee una sensibilidad muy delicada. El director sabe capturar la inocencia infantil sin caer en el sentimentalismo fácil. La cámara observa a los niños con cercanía, dejando que la espontaneidad y la ternura fluyan de manera natural. Todo parece prometer una vida abierta a la esperanza, aunque el espectador percibe desde el principio que esa felicidad está construida sobre un terreno extremadamente frágil.
Con el paso de los años, los caminos de Nino y Yasmina se separan. Nino permanece profundamente ligado a Beirut y hereda el restaurante familiar, un local con alma propia, sostenido por personajes excéntricos y entrañables que aportan cierto calor humano en medio del caos. Yasmina, en cambio, se convierte en una prestigiosa asesora financiera, sofisticada y ambiciosa, convencida de que el único futuro posible pasa por abandonar un país atrapado en conflictos permanentes.
Cuando vuelven a encontrarse, el amor reaparece con fuerza. Se casan, forman una familia y tienen una hija, pero la película evita cualquier tentación romántica convencional. Lo verdaderamente interesante es cómo el relato muestra el desgaste progresivo de esa relación. Los sueños compartidos en la infancia empiezan a resquebrajarse frente a dos visiones irreconciliables de la vida: permanecer o escapar, resistir o empezar de nuevo lejos de Beirut.
La ciudad, de hecho, se convierte en un personaje más. Beirut aparece retratada como un espacio fascinante y devastado al mismo tiempo, una urbe donde la belleza y la amenaza conviven constantemente. Las tensiones internas y las presiones externas —con la sombra permanente de los conflictos regionales— terminan condicionando cada decisión de los protagonistas. Yasmina sueña con conseguir un pasaporte que les permita huir hacia una vida más segura; Nino, por el contrario, siente que abandonar el país sería traicionar sus raíces y su identidad.
En lo visual, la película alterna una narración clásica con momentos de gran nervio contemporáneo. Algunos pasajes recuerdan al lenguaje del videoclip y al cine moderno más sensorial: desenfoques, montajes fragmentados, estallidos visuales y una fotografía vibrante que transmite la intensidad emocional de los personajes. Sin embargo, esos recursos nunca dominan el conjunto. En esencia, ‘Un mundo frágil y maravilloso’ sigue siendo un drama clásico sobre el amor, el desencanto y la dificultad de sostener los vínculos cuando el entorno parece empujar constantemente hacia la ruptura.

| A Sad and Beautiful World (2025) | |
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Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: Cyril Aris Writer: Cyril Aris, Bane Fakih Stars: Mounia Akl, Julia Kassar, Hasan Akil Runtime: 110 min Rated: N/A Genre: Drama, Romance Released: N/A |
| Plot: In this cosmic romance set in Beirut, two star-crossed lovers, one an eternal optimist and the other an impulsive pragmatist, must decide if they want to build a family and chart a track to happiness, despite the tragic fates rava... | |







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