Entre pillos anda el juego

Sébastien Laudenbach inaugura el Festival de Cine de Sevilla con ¡Viva Carmen!, una producción francesa de animación que nos traslada a la Sevilla de 1845 para ofrecernos una nueva aproximación al universo de Carmen, la célebre protagonista de la ópera de Georges Bizet, inspirada a su vez en la novela de Prosper Mérimée. Una reinterpretación libre que conserva el espíritu trágico del personaje, pero que introduce nuevas perspectivas y convierte a un grupo de chavales de la calle en protagonistas de una aventura cuyo objetivo será intentar cambiar un destino que parece inevitable.

La historia nos sitúa en una Sevilla de mediados del siglo XIX, una ciudad bulliciosa y llena de contrastes, habitada por marineros, delincuentes, taberneros, comerciantes y gentes de toda condición. En ese mundo conocemos a Salvador, un muchacho que trabaja como ayudante de un afilador ciego llamado Antonio. Su peculiaridad es que, cuando afila un cuchillo, tiene la capacidad de predecir el futuro. En una de esas visiones descubre el trágico destino de Carmen, una mujer que acabará muriendo acuchillada por un joven soldado durante una corrida de toros.

Decidido a impedir semejante desenlace, Salvador reúne a una pandilla de pequeños pillastres y, con la ayuda de Belén, una joven gitana, tratará de alterar el curso de los acontecimientos. Una misión que se convierte en una aventura por las calles y los tejados de Sevilla, mientras los protagonistas intentan desafiar un futuro que parece estar escrito de antemano.

Laudenbach, que ya ha presentado su trabajo en festivales como Cannes y Annecy, apuesta por una animación de personalidad muy particular. Lejos del dibujo digital y de las técnicas más habituales en las grandes producciones actuales, utiliza un trazo de apariencia pictórica, realizado con pinceladas y manchas de color que parecen surgir directamente de un lienzo. El resultado es una propuesta visual de carácter impresionista, con referencias estéticas que pueden evocar a pintores como Gauguin o Renoir. Una elección arriesgada que proporciona a la película una identidad propia y demuestra que todavía hay espacio para explorar caminos diferentes dentro del cine de animación.

No es, personalmente, el tipo de animación que más me entusiasma, pero hay que reconocer el mérito de una propuesta que apuesta por una técnica artesanal y por una estética tan reconocible. La película está llena de color, luz y contrastes, y consigue recrear una Sevilla muy viva, con sus calles estrechas, sus callejuelas, sus tabernas y sus tejados, que se convierten en uno de los espacios fundamentales de la narración. Buena parte de la acción transcurre desde esas alturas, siguiendo las carreras y peripecias de los pequeños protagonistas, que se mueven por una ciudad que parece estar permanentemente en ebullición.

También resulta interesante la manera en que se refleja la vida social y mercantil de la Sevilla de aquella época. El Guadalquivir aparece como una arteria fundamental para la actividad económica de la ciudad, mientras que por sus calles se deja sentir la desigualdad, el hambre, el pillaje y las dificultades de una población que intenta sobrevivir como puede. La ambientación tiene un papel esencial y contribuye a que la película nos sumerja en un tiempo y un lugar muy concretos.

La historia, por su parte, consigue atrapar al espectador gracias a esa mezcla de aventura, fantasía y tragedia. Laudenbach no pretende reproducir fielmente la ópera de Bizet, sino jugar con sus personajes y su imaginario para construir un relato propio. El desenlace, inevitablemente, nos conduce hacia el destino trágico de Carmen, aunque el camino hasta llegar a él esté planteado desde una perspectiva diferente, con la mirada puesta en esos niños que se resisten a aceptar que todo esté decidido.

Y hay también una lectura bastante actual en la manera de recuperar a Carmen como centro del relato. Una mujer adelantada a su tiempo, independiente, rebelde y dueña de sus propias decisiones, rodeada de hombres que pretenden imponerle su voluntad. La película reivindica así su libertad y su capacidad para decidir sobre su vida, sin olvidar que el universo que la rodea sigue estando marcado por una sociedad profundamente desigual y por unas relaciones de poder que apenas dejan espacio a las mujeres.

¡Viva Carmen! es una película de animación singular, visualmente atractiva y con una personalidad artística indiscutible. Quizá no alcance la brillantez que promete su planteamiento y su particular estilo gráfico puede no conectar con todos los espectadores, pero su capacidad para contar una historia conocida desde otro punto de vista, su ambientación sevillana y su apuesta por una animación diferente le otorgan un mérito considerable. Una propuesta que se sale de los caminos habituales del género y que demuestra que todavía se pueden contar historias de siempre de maneras nuevas.

Ricar

 

Viva Carmen (2026)
Viva Carmen poster Rating: 6.5/10 (10 votes)
Director: Sébastien Laudenbach
Writer: Georges Bizet, Sébastien Laudenbach, Santiago Otheguy
Stars: Milo Machado-Graner, Camélia Jordana, Carl Malapa
Runtime: N/A
Rated: N/A
Genre: Animation, Drama, Family
Released: 21 Oct 2026
Plot: Andalusia, 1840. Returning to Seville after three years far away, 13-year-old Salva meets Carmen, a 20-year-old gypsy with a fascinating voice. Learning from an omen that death is coming for her, he calls on his street friends to ...
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