
La familia Dayan
Novena pelicula de los aclamados directores de «Intocable» Olivier Nakache y Éric Toledano. Ambientada en 1985, nos encontramos ante una historia entrañable que gira alrededor de Vincent, un chico de 12 años que vive con su familia en la periferia de París.
Vincent está a punto de cumplir 13 años y se encuentra en ese complicado punto de la adolescencia en el que dejará de ser un niño para comenzar a convertirse en adulto. Vive junto a su familia, con un hermano mayor algo rebelde y unos padres que atraviesan una difícil situación económica por la falta de trabajo. Su padre es de origen marroquí y su madre, de origen argelino y judía. Vincent observa todo lo que ocurre a su alrededor y comienza a hacerse muchas preguntas sobre la vida, la familia y ese mundo de los adultos que empieza a descubrir. Aunque, por supuesto, lo mejor de todo es que también comienza a enamorarse de una chica de su clase.
Las señas de identidad de estos dos directores quedan patentes en este último trabajo, una película agradable, cercana y divertida que acompaña a este chaval en sus pequeños descubrimientos cotidianos y que consigue arrancarnos una sonrisa continuamente. Sin necesidad de grandes artificios, Nakache y Toledano construyen una historia a partir de esos pequeños problemas y descubrimientos que, de una manera u otra, todos hemos vivido durante nuestra niñez.
A todo ello se une la nostalgia de quienes vivimos los años 80, algo que hace que resulte todavía más fácil meterse en esta entrañable familia. Una familia capitaneada por Louis Garrel, que interpreta a un padre que se encuentra en el paro y que, por vergüenza, es incapaz de comunicar a los suyos la situación por la que está pasando.
La madre está interpretada por la estupenda Camille Cottin, una auténtica luchadora que permanece pendiente de todo y de todos, intentando mantener a flote una familia que atraviesa momentos complicados.
Pero, junto a estos dos magníficos actores, la actuación más sorprendente es la del pequeño Vincent, interpretado por Simon Boublil. En su primera aparición cinematográfica, el joven actor deslumbra con un carisma sorprendente y consigue convertirse en el auténtico corazón de la película. Es imposible no cogerle cariño mientras le acompañamos en sus descubrimientos, sus dudas, sus primeros amores y todas esas pequeñas cosas que forman parte del complicado camino hacia la adolescencia.
Entre los secundarios encontramos también al simpático conserje del edificio, interpretado por Pierre Lottin, y al hermano mayor, al que da vida Alexis Rosenstiehl, que aportan nuevos personajes a una familia que funciona especialmente bien como conjunto.
A través de los grandes descubrimientos del pequeño Vincent se construye una historia que toca asuntos serios, como las dificultades económicas, los problemas familiares, la identidad o el paso de la infancia a la adolescencia, pero sin olvidar en ningún momento que estamos ante una comedia amable. Y precisamente una de las virtudes de la película es que intenta no sobrepasar nunca esa ligereza, algo que en esta ocasión se agradece.
Porque, aunque detrás de la historia haya situaciones complicadas, todo resulta muy creíble y cercano. La película consigue que nos preocupemos por sus personajes sin caer en dramatismos innecesarios y, al mismo tiempo, nos permite disfrutar de sus momentos más divertidos y entrañables.
La ambientación ochentera está muy conseguida y, acompañada de canciones muy reconocibles de aquella época, consigue transportarnos directamente a aquellos años. Para quienes vivimos los 80, hay un componente inevitable de nostalgia que funciona a la perfección y que hace que terminemos recordando y valorando muchas de las cosas que vivimos entonces.
Quizá Tiempos de ilusión no sea una película especialmente arriesgada. No busca sorprender ni reinventar ningún género. Es, sencillamente, una historia sencilla, cercana y contundente que tiene como única finalidad conseguir llegar al corazón del espectador.
Y, sin lugar a dudas, lo consigue.
Una película de las que dejan una sonrisa cuando aparecen los títulos de crédito, demostrando una vez más que Olivier Nakache y Éric Toledano saben contar historias pequeñas sobre personas normales y convertirlas en algo especial.
Una entrañable mirada a la familia, a la adolescencia y a aquellos años 80 que, para algunos, ya quedan bastante lejos, pero que películas como esta consiguen devolvernos durante un par de horas.
Ricar

| Juste une illusion (2026) | |
|---|---|
![]() |
Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: N/A Writer: Olivier Nakache, Éric Toledano Stars: Camille Cottin, Louis Garrel, Rony Kramer Runtime: N/A Rated: N/A Genre: Comedy Released: 15 Apr 2026 |
| Plot: A 12-year-old boy in 1985 suburban Paris navigates life between his distant older brother and quarreling parents while grappling with identity, friendship, love, and understanding why adults seem lost. | |







Deja una respuesta