
Patricia Highsmith y el inquietante juego de la ficción
Anton Corbijn, cineasta y fotógrafo neerlandés que se dio a conocer internacionalmente con Control, el biopic sobre Ian Curtis, y que posteriormente dirigió títulos como El hombre más buscado, con Philip Seymour Hoffman, nos propone con Un talento para matar una interesante aproximación al universo de Patricia Highsmith, una de las grandes escritoras de suspense del siglo XX y creadora del inolvidable Tom Ripley. Una película que juega con la ficción, la personalidad de una escritora bastante peculiar y los mecanismos de la creación literaria.
La historia nos sitúa en 1995, cuando Patricia Highsmith vive retirada en un chalet de los Alpes suizos, alejada del mundo editorial y de las exigencias de una industria que sigue interesada en su personaje más célebre. Su tranquilidad se ve interrumpida por la llegada de Edward, un joven agente literario enviado por su editorial con la misión de convencerla para que escriba una nueva novela protagonizada por Tom Ripley. Lo que inicialmente parece una simple negociación profesional termina convirtiéndose en un peculiar enfrentamiento entre dos personalidades muy diferentes.
La película no pretende ser un biopic al uso sobre la escritora, sino que plantea un juego ficticio entre ambos personajes, con una puesta en escena bastante teatral en la que los diálogos y las relaciones personales adquieren un protagonismo fundamental. Patricia es una mujer desconfiada, sarcástica, provocadora y bastante desagradable, que no tiene ningún problema en poner a prueba la paciencia de su visitante. Sus comentarios mordaces y su manera de tratar al joven convierten cada conversación en una especie de combate psicológico, donde nunca queda del todo claro quién lleva realmente las riendas de la situación.
Helen Mirren es la gran protagonista de la función y realiza un trabajo estupendo dando vida a esta escritora tan peculiar. La actriz británica consigue transmitir su carácter arisco, su inteligencia y esa capacidad para incomodar a quienes se acercan demasiado a ella. Su Patricia Highsmith resulta tan fascinante como antipática, una mujer que parece disfrutar poniendo en dificultades a los demás y que utiliza su personalidad como una auténtica arma. Mirren domina la película con una interpretación llena de ironía y mala leche, convirtiendo sus enfrentamientos con el joven agente en algunos de los momentos más interesantes del relato.
Frente a ella, Edward representa a una nueva generación que intenta abrirse camino en el mundo editorial y que llega convencida de que puede convencer a la escritora para que vuelva a trabajar en su personaje más famoso. Sin embargo, pronto descubre que tratar con Highsmith es una tarea bastante más complicada de lo que imaginaba. La relación entre ambos se convierte en el eje central de una película que juega constantemente con las apariencias, la manipulación y la capacidad de las personas para esconder sus verdaderas intenciones.
Paralelamente, Edward conoce a Clementine, una joven con la que coincide durante un viaje en tren y que da pie a una segunda línea narrativa. Esta historia se entrecruza con el proceso de creación literaria y permite establecer un juego entre lo que sucede en la realidad y aquello que podría convertirse en material para una nueva novela. Todo tiene un componente ficticio, pero precisamente ahí reside parte del interés de la propuesta: en la manera en que la imaginación puede terminar contaminando nuestra percepción de la realidad.
Anton Corbijn apuesta por una película de espacios reducidos, diálogos y enfrentamientos personales, alejándose de los mecanismos más convencionales del thriller. Su experiencia como fotógrafo y director de videoclips se aprecia en el cuidado de la composición visual y en la construcción de una atmósfera que encaja muy bien con el aislamiento de la protagonista. La residencia de los Alpes suizos se convierte en un escenario ideal para este duelo psicológico, un lugar apartado del mundo donde las conversaciones parecen adquirir una dimensión mucho más inquietante.
Uno de los grandes atractivos de la película es la posibilidad de acercarnos, aunque sea desde la ficción, a la figura de una autora cuya obra ha dejado una huella enorme en el cine criminal. Patricia Highsmith fue capaz de crear personajes moralmente ambiguos, individuos que podían resultar repulsivos y fascinantes al mismo tiempo. Su criatura más célebre, Tom Ripley, es probablemente el mejor ejemplo de esa capacidad para explorar las zonas más oscuras de la naturaleza humana.
No podemos olvidar las numerosas adaptaciones cinematográficas que han llevado al personaje a la pantalla. Entre las más conocidas se encuentra El talento de Mr. Ripley, dirigida por Anthony Minghella y protagonizada por Matt Damon, junto a Jude Law y Gwyneth Paltrow. También destaca El amigo americano, de Wim Wenders, con Dennis Hopper, así como las películas protagonizadas por John Malkovich en el papel de Ripley. Más recientemente, la serie Ripley, protagonizada por Andrew Scott, ha vuelto a demostrar la vigencia de este personaje, capaz de seducir al espectador a pesar de su naturaleza manipuladora y criminal.
Un talento para matar juega precisamente con ese legado y con la fascinación que sigue despertando una escritora que convirtió la mentira, la suplantación de identidad y la falta de escrúpulos en elementos fundamentales de sus historias. La película no necesita reproducir las tramas de sus novelas para recuperar parte de su espíritu, porque le basta con situar a su autora frente a alguien que intenta comprenderla y convencerla para que vuelva a escribir.
En definitiva, Un talento para matar es una propuesta interesante, con una Helen Mirren magnífica y una premisa que permite explorar la personalidad de Patricia Highsmith desde una perspectiva diferente. Anton Corbijn construye un relato de apariencia teatral que encuentra su principal fuerza en los diálogos, las relaciones entre los personajes y el juego entre realidad e imaginación. Una película que quizá no responde a las convenciones del thriller más tradicional, pero que resulta especialmente atractiva para quienes disfrutan con los personajes ambiguos, las intrigas psicológicas y el fascinante universo literario de una autora que convirtió la maldad humana en una de las grandes materias primas de su obra.
Ricar

| A Talent for Murder (2026) | |
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Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: Anton Corbijn Writer: Joanna Murray-Smith Stars: Olivia Cooke, Helen Mirren, Alden Ehrenreich Runtime: 106 min Rated: R Genre: Biography, Crime, Drama Released: 20 Nov 2026 |
| Plot: A mysterious young man from a New York publisher is sent to Switzerland to persuade the renowned writer Patricia Highsmith to write one final installment of the Ripley anthology. | |







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