Una condena esperpéntica de cien minutos
Lisandro Alonso regresa al universo de La libertad, la película que rodó hace veinticinco años, recuperando a Misael (Misael Saavedra), aquel leñador solitario que vivía apartado de la sociedad, en medio de la inmensidad de la Pampa argentina. Su existencia continúa marcada por el trabajo manual, la naturaleza y una rutina que parece permanecer ajena al paso del tiempo. Pero esa tranquilidad se verá alterada cuando tenga que hacerse cargo ...

