Hay películas que hablan de la vivienda y películas que directamente necesitan una hipoteca para poder existir. Nuda propiedad (2026), de Alberto Utrera, pertenece a la segunda categoría: una comedia negra, disparatada y muy madrileña sobre ese deporte de riesgo llamado comprar un piso sin tener dinero para comprar un piso. Porque, a estas alturas, ser propietario en Madrid no es exactamente una aspiración: es una disciplina olímpica. Vera (Susana Abaitua) y Lucas (Maxi Iglesias) son ...