«Donde vás… Nicolás»

Difícil no aburrirse con este nuevo filme de Nicolas Winding Refn, del que solo destacaría su increíble puesta en escena visual y la estupenda música de Pino Donaggio. Tras una década desde que rodó la fascinante The Neon Demon, y después de firmar títulos imprescindibles del cine contemporáneo como Drive, Valhalla Rising o Bronson, nos trae este gigantesco anuncio de perfumes, o algo parecido, repleto de luces de neón, decorados fastuosos y planos cuidadosamente fotografiados, pero sostenido por un guion completamente vacío y penoso.

Nos encontramos en una ciudad aparentemente futurista, donde una misteriosa niebla parece anunciar la llegada de una presencia mortal. Es entonces cuando conocemos a Elle, una joven que se adentra de lleno en este peculiar universo poblado por personajes extraños, como salidos de una pesadilla. En paralelo, aparece un soldado estadounidense que busca desesperadamente a su hija. Ambos acabarán cruzándose en una historia que promete mucho más de lo que finalmente ofrece.

Esta ocurrencia de Refn, que mezcla giallo, cine japonés, melodrama, ciencia ficción y erotismo, puede resultar hipnótica en algunos momentos, pero termina haciéndose inaguantable a lo largo de sus dos horas de metraje. Una enorme decepción, porque una película no puede sostenerse únicamente sobre una estética futurista, por muy fascinante y elaborada que esta sea.

El argumento podría haber dado mucho de sí, pero las interminables conversaciones sin sentido y unas escenas que pretenden ser misteriosas, al igual que sus propios personajes, terminan resultando tediosas e indiferentes. Lo que debería inquietarnos o despertar nuestra curiosidad acaba provocando más aburrimiento que fascinación.

Elle, interpretada por Sophie Thatcher (Heretic, La acompañante), debería ser el centro emocional de la película. La actriz posee presencia y magnetismo, pero su personaje acaba convertido en una figura prácticamente robótica, inexpresiva y sin la profundidad necesaria para que lleguemos a interesarnos por su destino.

Visualmente, la composición es potentísima: trajes de cuero, mujeres guapísimas, hombres misteriosos, colores saturados y decorados fastuosos. Todo ello acompañado por la impresionante fotografía de Magnus Nordenhof Jønck, que demuestra un talento indiscutible para fabricar imágenes de enorme belleza. Cada plano parece concebido para deslumbrar, como si Refn estuviera más preocupado por construir un catálogo de imágenes fascinantes que por contar una historia con un mínimo de sustancia. Pero, como suele decirse, donde no hay mata, no hay patata.

Resulta muy difícil engancharse a esta historia absurda y sin sentido, construida a partir de obsesiones fetichistas y desarrollada con una lentitud exasperante. La película parece confiar tanto en su envoltorio visual que se olvida de ofrecer personajes interesantes, diálogos con sentido o una narración capaz de mantener nuestra atención.

En definitiva, un ejercicio de estilo tan deslumbrante en lo visual como vacío en lo narrativo. Nicolas Winding Refn vuelve a demostrar su capacidad para crear imágenes hipnóticas, pero esta vez se olvida de algo fundamental: detrás de tanta luz de neón, tanta pose y tanta sofisticación estética, también tiene que haber una película. Y aquí, lamentablemente, cuesta encontrarla.

Ricar

Her Private Hell (2026)
Her Private Hell poster Rating: 3.8/10 (178 votes)
Director: Nicolas Winding Refn
Writer: Esti Giordani, Nicolas Winding Refn
Stars: Sophie Thatcher, Charles Melton, Havana Rose Liu
Runtime: 109 min
Rated: R
Genre: Crime, Drama, Horror
Released: 24 Jul 2026
Plot: A hypnotic, unhinged thriller with an original story promising plenty of glamour, sex, and violence.

 

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