La crisis migratoria ha generado en los últimos años un abundante caudal de películas empeñadas en explicar las razones que empujan a miles de personas a abandonar su hogar. Algunas se centran en el viaje; otras, en la acogida; otras, en el drama político que convierte el exilio en la única salida posible. ‘La última travesía’ (2024) (I Was a Stranger), coproducción entre Jordania, Palestina y Estados Unidos, se inscribe en esa corriente sin pretender reinventarla, pero sí aportando una mirada amplia y profundamente humanista sobre las múltiples caras de una tragedia contemporánea.

El debut en la dirección de Brand Anderssen, quien también firma el guion, arranca con unas palabras de William Shakespeare escritas en el siglo XVI sobre la inhumanidad hacia el extranjero. Lejos de ser un mero recurso literario, esa cita funciona como una declaración de intenciones: cinco siglos después, la condición del migrante sigue despertando los mismos prejuicios, la misma indiferencia y, con demasiada frecuencia, la misma violencia.

La película adopta una estructura episódica, dividida en capítulos que ofrecen distintos puntos de vista de una misma historia. El primero, «La médica», sitúa la acción en el Chicago de 2023. Allí conocemos a Amira, interpretada con enorme contención por Yasmine Al Massri. Todo parece indicar que trabaja como médica en un hospital, pero un largo flashback nos traslada ocho años atrás, a la devastada Alepo de la guerra civil Siria. En medio de bombardeos incesantes, Amira atiende indistintamente a soldados del régimen y a insurgentes, recordando que la medicina no distingue bandos cuando la vida está en juego. La aparente celebración de su cumpleaños queda abruptamente interrumpida por un nuevo ataque, desencadenando la decisión de abandonar un país donde el futuro ha dejado de existir.

Los capítulos posteriores amplían el relato desde otras perspectivas. «El soldado» refleja la brutalidad de un conflicto donde las ejecuciones sumarias y la persecución política forman parte de la rutina cotidiana. «El traficante», interpretado por Omar Sy, introduce la dimensión económica de la migración: un hombre que hace negocio con la desesperación ajena desde los campos de refugiados en Turquía, convertidos en antesala de una travesía marítima tan incierta como letal.

Más adelante llega «El poeta», probablemente uno de los segmentos más emotivos. Padre de familia y pasajero de una precaria embarcación rumbo a Grecia, representa a quienes, sin preparación ni experiencia, terminan asumiendo responsabilidades extremas porque nadie más puede hacerlo. Finalmente, «El capitán» ofrece la visión del oficial perteneciente a un buque guardacostas dedicado al rescate marítimo, dispuesto a arriesgar su propia vida para salvar la de desconocidos en un Mediterráneo embravecido.

Andersen evita el heroísmo fácil y convierte estos rescates en actos de humanidad frente a una tragedia que parece no tener fin.

Narrativamente, la película juega con la fragmentación temporal para completar el puzle desde distintas miradas. No siempre mantiene el mismo pulso y algunos episodios resultan más convincentes que otros, pero el conjunto consigue transmitir una sensación permanente de angustia e incertidumbre. La violencia nunca aparece como espectáculo, sino como una consecuencia inevitable de un contexto donde la supervivencia depende, demasiadas veces, del azar.

Es cierto que ‘La última travesía’ no aporta grandes novedades temáticas. El cine reciente ha abordado repetidamente las rutas migratorias, los traficantes, los campos de refugiados o los rescates en alta mar. Sin embargo, Andersen acierta al combinar todas esas piezas dentro de un mismo relato coral, subrayando que detrás de cada estadística existen historias individuales marcadas por pérdidas, renuncias y decisiones imposibles.

La secuencia final proporciona el mayor golpe emocional. De regreso al hospital de Chicago, descubrimos que Amira no ejerce como médica. Su trabajo consiste en limpiar las instalaciones. Sin embargo, al observar una radiografía, detecta inmediatamente una anomalía pulmonar antes incluso que el facultativo encargado del diagnóstico. Ese instante resume con enorme sencillez todo el sentido de la película: el exilio no solo arrebata un hogar, también roba identidades, profesiones, prestigio y proyectos vitales. Pero no puede borrar el conocimiento, la dignidad ni la capacidad de quienes se han visto obligados a empezar de cero.

Sobria en su puesta en escena, intensa en su desarrollo dramático y sostenida por una mirada profundamente empática hacia sus personajes, ‘La última travesía’ es una película dura, incómoda y necesaria. Quizá no descubra territorios inéditos dentro del cine sobre la migración, pero sí recuerda, con honestidad y sin sentimentalismos, que detrás de cada travesía existe una historia que empezó mucho antes de subir a una patera y que continúa mucho después de alcanzar tierra firme.

Reseña de José Manuel León Meliá

 

I Was a Stranger (2024)
I Was a Stranger poster Rating: 9.3/10 (8,429 votes)
Director: Brandt Andersen
Writer: Brandt Andersen
Stars: Yasmine Al Massri, Yahya Mahayni, Omar Sy
Runtime: 103 min
Rated: PG-13
Genre: Drama
Released: 09 Jan 2026
Plot: Five lives collide across borders in a powerful story of survival, sacrifice, and hope.
Calificación: