Los premios obtenidos por esta película italiana (8 David de Donatello) generan unas expectativas superiores a lo que ofrece. Se trata de una modesta road movie, cuya mejor baza reside en sus protagonistas. Confronta la mundología de dos viejos amigos con un joven desnortado, trazando la metamorfosis interior que experimenta el retraído universitario. En el camino deja varias reflexiones sobre la necesidad de aprovechar el momento, la fugacidad con que transcurre la vida y la nostalgia por las gratas vivencias pasadas. A las texturas abiertamente setenteras de la puesta en escena se une su preferencia por los ambientes sombríos.

Carlobianchi y Doriano, que frisan los 60, intentan sobrellevar su precariedad a base de juergas nocturnas. Todos los días terminan bailando y bebiendo hasta tomar la última copa. Ahora, han decidido ir al aeropuerto de Venecia, donde aterrizará un antiguo colega que huyó a Argentina en 2008. Los tres se dedicaban a sustraer y vender ilegalmente gafas desechadas de la fábrica en la que trabajaban. Una noche, se cruzan con el timorato Giulio, que estudia arquitectura y solo piensa en acabar la carrera, aunque sea renunciando al amor. El contacto con estos desconocidos cambiará sus ideas.

Desde el peculiar prólogo encadena situaciones anecdóticas, vertebradas por noches eternas, borracheras y resacas mañaneras. En cada parada de este viaje desinhibido, que recorre las llanuras del Véneto, surgen circunstancias imprevistas, tan divertidas y gamberras como surrealistas. Y pese a que se vale siempre de los mismos factores para espolear la historia, evoluciona paulatinamente, en especial al explorar los aspectos psicológicos.

El talante desenfadado y vitalista se impone a los matices melancólicos del relato. Opone la picardía y la osadía a la timidez inútil que provoca arrepentimiento.

Aun con ligeros altibajos, conforme avanza toma entidad una bonita e inesperada amistad, que nace del carácter abierto y sincero de unos personajes aparentemente inmaduros. Los describe con sus defectos y virtudes, sin buscar la ejemplaridad, lo cual los dota de mayor autenticidad.

Sergio Romano (La sonrisa del mal) y el cantautor Pierpaolo Capovilla, que debuta en el cine, forman una extraña pareja de alcohólicos con gancho. Su complicidad ante las cámaras resulta evidente y explica, en parte, los galardones que ha recibido el filme. Filippo Scotti (Fue la mano de Dios) les aguanta el tipo y traza convincentemente la transformación que le exige el papel.

Reseña de Eduardo Casanova

 

The Last One for the Road (2025)
The Last One for the Road poster Rating: N/A/10 (77 votes)
Director: Francesco Sossai
Writer: Adriano Candiago, Francesco Sossai
Stars: Filippo Scotti, Sergio Romano, Pierpaolo Capovilla
Runtime: 98 min
Rated: N/A
Genre: Drama
Released: 21 May 2025
Plot: Two blustery 50-somethings, have an obsession: going for their last drink. One night, they run into Giulio, a shy architecture student, whose way of seeing the world and love will be transformed as the trio wander from bar to bar ...
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