Una historia interesante, pero que queda floja en el resultado.

La historia que nos presenta la película es interesante: una pareja formada por una chica, que hasta entonces se había identificado como lesbiana, y un chico transgénero, que durante su infancia fue considerado una niña, formaliza su relación, se casa y se presenta a sus respectivas familias justo cuando estalla la guerra en Ucrania y comienza la invasión rusa. A partir de ese momento se plantea un tremendo conflicto: ¿debe seguir siendo el hombre que siempre ha sentido que es o aprovechar su condición biológica de haber nacido mujer para escapar de la guerra, teniendo en cuenta que los hombres están obligados a ir al frente?

El aspecto del chico es muy masculino, debido al tratamiento hormonal: tiene barba, vello corporal, hombros anchos y el pecho liso, aunque conserva sus genitales femeninos. Esta particularidad física adquiere especial intensidad en la escena en la que ambos intentan cruzar la frontera huyendo de la guerra, como hacen tantas otras mujeres de la población ucraniana.

También se plantean conflictos en otros personajes. Una pareja de vecinos tiene un bebé y se plantea abandonarlo para que lo recoja alguien que pueda llevarlo a un lugar seguro, lejos de la guerra. La familia de la chica, con la que los protagonistas terminan conviviendo, desconoce que él es un hombre transgénero y le recrimina que no esté defendiendo a su país, como el resto de los hombres que han sido enviados al frente. La vida cotidiana de un país y de sus habitantes se ve alterada y destruida por la terrible realidad de una guerra: las bombas que caen a tu alrededor, los edificios que se derrumban, el miedo constante a que todo desaparezca. La película no muestra directamente la guerra ni recurre a imágenes explícitas de la violencia, pero sí consigue transmitir esa atmósfera bélica que lo condiciona todo: la presión, la angustia, el miedo y el dolor.

Todos estos elementos dramáticos —la fragilidad de una relación queer en pleno estallido de la guerra, la violencia que se filtra en la vida cotidiana, la manera en que el conflicto invade la intimidad, la reivindicación de la identidad de género y la destrucción que deja a su paso la guerra— conforman un conjunto potente e interesante. Sin embargo, la película no consigue trasladar toda esa fuerza a su puesta en escena.

Todo este dramatismo se plasma sin demasiada intensidad en una película que se hace larga, con escenas excesivamente prolongadas y un uso constante de planos cortos y desenfocados que, en ocasiones, llegan a marear. Los primeros planos no siempre muestran el rostro de quien habla, sino un brazo, el cabello o alguna parte del cuerpo que aparece fuera de foco. Se echa en falta una puesta en escena más tradicional, que potencie la historia y consiga transmitir con mayor fuerza la presión de un país en guerra, unida al dramatismo de una transición de género.

La propuesta formal termina jugando en contra de la propia película. El ritmo excesivamente lento, los desenfoques y la duración de muchas escenas no consiguen elevar la tensión ni reforzar el conflicto emocional de los personajes. Por el contrario, terminan provocando una sensación de monotonía y aburrimiento en el espectador. Una historia con elementos dramáticos tan poderosos merecía una puesta en escena que estuviera a la altura de su intensidad.

Reseña de Angelsrup

 

 

My Beloved Man's Female Body (2024)
My Beloved Man's Female Body poster Rating: N/A/10 (N/A votes)
Director: Isabelle Stever
Writer: Anna Melikova
Stars: N/A
Runtime: 110 min
Rated: N/A
Genre: N/A
Released: N/A
Plot: N/A
Calificación: