Una historia familiar contada con ternura y mucha naturalidad.
Rudi Rosenberg, al que ya conocíamos por El novato (2015), regresa con una película que vuelve a poner el foco en las relaciones personales y, especialmente, en el mundo de la infancia y la adolescencia. Si en su anterior trabajo nos acercaba a los primeros amores y a las dificultades de integración de un niño en su nuevo entorno, aquí construye un entrañable retrato familiar ambientado en ...

