Se ha publicitado este estreno esgrimiendo que depara la mejor interpretación de la carrera de Nicole Kidman. No obstante, es fácil recordar varios títulos en los que la actriz supera ampliamente la actuación que ofrece en esta película (‘Las horas’, ‘Los otros’, ‘Moulin Rouge’); sin restarle méritos al magnífico trabajo que también aquí desarrolla. Independientemente de ello, nos encontramos con un original thriller dramático, cuyo guion, obsesionado por sorprender al espectador, se pasa de vueltas y desbrava los argumentos que sostienen las motivaciones de los protagonistas, alejándose de cumplir con las expectativas despertadas.

La vida de Erin Bell quedó marcada por su participación como policía infiltrada en una banda de ladrones. El asalto que pretendía abortar terminó de forma trágica y los criminales lograron escapar. La aparición de un hombre asesinado con un tatuaje en el cuello le alerta de que el peligroso líder de la organización ha vuelto a las andadas. Desde ese instante su obsesión será terminar lo que dejó a medias.

De entrada es difícil de asumir el cambio tan radical de aspecto físico sufrido por la protagonista y abre muchas incógnitas acerca de lo que le ha sucedido en los 17 años que median entre aquella operación y el momento actual, en el cual prácticamente se arrastra por los despachos y no merece demasiada consideración por parte de sus compañeros.

Al margen de esta parcela, el film alterna la investigación de la inspectora con sus recuerdos traumáticos, introducidos mediante flashbacks intermitentes. Aun resultando sencillo seguir ambos hilos conductores, da la sensación de ocultar detalles y cuando los destapa se antojan artificiales. Afortunadamente, dinamiza la intriga con puntuales pero efectivas secuencias de acción espléndidamente diseñadas y que pasan por su apartado más valioso. Por el contrario, los aspectos dramáticos no siempre salen bien parados. El desenlace, totalmente inesperado, voltea el detonante de la trama y puede satisfacer o entenderse a modo de broma sin gracia.

De poco espacio gozan el resto de los actores: Sebastian Stan aprovecha sus minutos, mientras Toby Kebbell se mueve en un registro de tonos excesivamente místicos y escasamente convincentes en el rol de villano de la historia.

Critica de Eduardo Casanova

 

Destroyer (2018)
Destroyer poster Valoración: 6.7/10 (622 votes)
Director: Karyn Kusama
Guión: Phil Hay (screenplay), Matt Manfredi (screenplay)
Actores: Nicole Kidman, Toby Kebbell, Tatiana Maslany, Sebastian Stan
Duración: 120 min
Calificación: N/A
Género: Action, Crime, Drama, Mystery, Thriller
Estreno: 25 Dec 2018
Sinopsis: A police detective reconnects with people from an undercover assignment in her distant past in order to make peace.
Calificación: