Cualquier revisión de la amenazante película 'The Parallax view' (1974), de Alan J. Pakula, conocida en España como 'El último testigo', me sigue produciendo repelús y me provoca inseguridad y temor por considerar que somos auténticos peleles en manos de un sistema torticero y corrupto que, si quiere, te anula para siempre, haciéndote pasar con total desprecio y desfachatez por un perturbado demente de confusas ideas patrióticas.
Todo nuevo visionado de esta pieza setentera maquillada ahora ...

