El madrileño Miguel Ángel Jiménez (Chaika, Una ventana al mar) dirige esta coproducción europea que cabe calificar de pretenciosa, tramposa y vacía. Adapta una novela del escritor griego Panos Karnezis, que en la pantalla depara un culebrón cansino y deslavazado. Las expectativas iniciales que crea se diluyen conforme avanza el metraje. Pese a que pueda parecer lo contrario, no esconde ninguna trama inquietante. Termina ciñéndose al conflicto familiar que presenta desde el inicio, sin apenas recorrido. ...