Hay películas que nacen para ganar premios, otras para vender muñecos y luego están esas rarezas simpáticas que aparecen sin hacer demasiado ruido y terminan por afrontar su anécdota como principal foco de atracción. conquistando al público a base de encanto, ocurrencias y una cierta ternura descarada. 'Las ovejas detectives' (2026) pertenece precisamente a esta última categoría: una fábula detectivesca con lana, mala leche rural y vocación de sobremesa feliz.
El responsable del invento es Kyle ...

