El cine de terror español continúa explorando uno de sus escenarios predilectos: los conventos. Oscuridad, superstición, fanatismo religioso, pasillos inquietantes y monjas de mirada sospechosa forman parte de un imaginario que ha dado grandes títulos, pero también un buen número de propuestas que se limitan a repetir fórmulas. El convento, dirigida por el tándem formado por Luis Galindo y Ángel M. Chivite, pertenece, por desgracia, a este segundo grupo. La película se presenta con un reclamo ...