
Una agradable sorpresa y estupenda satisfacción visionar la película de producción norteamericana, ‘Preparation for the next life’ (2025), ópera prima del cineasta de origen chino, Bing Liu. Un formidable y sensible drama está escrito por Martyna Majok, inspirándose en una novela de Atticus Lish. Esta pieza tiene entre sus productores ejecutivos a Brad Pitt y está candidata a dos premios en los Gotham Independent Film Award. Se trata de una historia sobre una chica de la etnia Iugur, procedente de Asia Central, al noroeste de la República Popular China, que entra ilegalmente en los Estados Unidos de América y llega a Nueva York donde pretende construir un futuro y una vida mejor.
La película se abre en tiempo presente. Vemos a la protagonista, Aishe (Sebiye Behtiyar), levantarse de la cama que tiene en el interior de una autocaravana. Este despertar armónico y suave permite al director abrir un largo flashback en el que se narran las peripecias, vicisitudes, alegrías, tristeza, deseos y frustraciones de una migrante que llega en camión y que no tiene absolutamente nada. Sus primeros pasos en la ciudad de los rascacielos la llevan hasta el barrio chino. Conocedora del idioma y sin otra posibilidad, zascandilea por esa concurrida y bulliciosa área en busca de trabajo y un techo donde pernoctar.
Una cámara naturalista, una mirada documental, un guion social y una narración fluida permiten integrar a Aishe en un microcosmos jerarquizado y hostil donde tendrá que hacerse valer y competir con otros migrantes en busca de las mismas oportunidades. La protagonista es una mestiza, de rasgos curiosos, musulmana moderna, que intenta esconderse y pasar desapercibida hasta que encuentre una posibilidad de arreglar sus papeles.
La narración está conducida por su voz interior en off. A través de ella y mientras la vemos trabajar en los oficios más asequibles para la gente ilegal, en un restaurante chino, escuchamos su determinación y afán, que no es otro que «Tengo que ser mejor que los demás. Más rápida y más fuerte». Letanía de confianza y coraje dedicado a su padre fallecido, que le inculcó los valores de la tenacidad y la lucha constante. La figura del padre es una referencia que ella se empeña en seguir de manera inasequible al desaliento porque sentía una gran devoción por su progenitor.
Conoce a un chico, Skinner (Fred Hechinger), un joven que ha salido del ejército y que ha llegado a Nueva York en autostop. En un bar, mientras suena la canción ‘Un velero llamado libertad’, interpretada por el propio autor, José Luis Perales, se conocen, beben, bailan, se enrollan, se desean y aprisa y corriendo, se dirigen a un hotel donde follan con fogosidad y entusiasmo. La pareja decide vivir juntos y alquilan un diminuto apartamento cochambroso y situado en un bajo.
Sin embargo, ‘Preparation for the next life’, no se encamina a la balada romántica y melosa. Aunque los primeros compases de la relación apunta a un desarrollo convencional y salpicado de bondades y buenas pretensiones, poco a poco la situación se tuerce, sobrevienen curvas y aparecen los estigmas o, mejor dicho, el shock postraumático del exsoldado, dependiente de un montón de fármacos que lo vuelven inestable y con un humor cambiante.
Los trastornos mentales y la inmadurez de Skinner unido a la detención de Aishe por parte de la policía de migración, que la arrastran a un centro de retención, empujan a la protagonista a reformular su estado de ánimo y qué hacer con su vida cuando salga en libertad.
Aishe es un personaje fascinante. Solitario, individual, con mentalidad firme, sueños que quiere cumplir, otra cosa es que su buena voluntad encuentre su ruta, y una trabajadora clandestina que cumple. Conoce a un joven vapuleado por experiencias que no termina de asumir y sus constantes irregularidades y falta de compromiso llevan a Aishe a buscar ella sola su sitio en el mundo.
Es una película atractiva. La curiosidad de la etnia Iugur, su condición de despatriada en un entorno del chinatown neoyorquino, su mala pata al ligarse a un desquiciado, inseguro y errático tipejo cargado de problemas chungos, la empujan a salir de un círculo tóxico y nada alentador como Nueva York para buscarse el destino y la tranquilidad lejos del mundanal ruido.
‘Preparation for the nex life’ es un largometraje intimista, la voz narrativa over no molesta ni se hace pesada y redundante y muestra, en un tono contenido, la desilusión de una joven lejos de su espacio e intentando encontrarse a sí misma aunque sea partiendo de cero y en el ambiente más inesperado. La acción retoma el principio y Aishe, a gusto, se rearma para emprender otro asalto. Aunque no se sabe bien si donde está ahora o persiguiendo una meta más ambiciosa. Mientras, el montador, nos vuelve a regalar antes de los títulos de crédito finales, ‘Un velero llamado libertad’, que vuelve a sonar como gesto de un pasado olvidado, aunque el recuerdo no termina de diluirse.
Reseña de José Manuel León Meliá

| Zacks (2015) | |
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Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: N/A Writer: Martyna Majok, Atticus Lish Stars: Fred Hechinger, Cole Tristan Murphy, Michelle Mao Runtime: N/A Rated: R Genre: Drama Released: 09 Jun 2015 |
| Plot: Upon her release from a detention center, undocumented Uyghur immigrant Aishe moves to New York City, vowing to outrun the many things chasing her. | |







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