Alba acaba de cumplir 30 años y se dispone a disfrutar de un fin de semana en una casa de turismo rural con sus amigos. Sus planes de fiesta pronto se ven frustrados cuando su novio Pablo la deja. Alba se ve entonces atrapada en un bucle temporal donde los hechos del fin de semana comienzan a repetirse una y otra vez. Pero algo es diferente, cada repetición dura una hora menos que la anterior. ¿Qué pasará cuando el tiempo se consuma? ¿Qué pasará cuando todo acabe definitivamente? 

La ópera prima de Jon Mikel Caballero supone un ejercicio de talentoso atrevimiento, al llevar a la pantalla, con los medios justos, una historia juvenil sostenida por un argumento propio de la ciencia-ficción tratado sin excesivos artificios. Modestamente, consigue presentar un relato original y con mensaje que también retrata fugazmente a la descontenta generación millenial.

Un grupo de treinteañeros se dispone a disfrutar de un fin de semana de turismo rural en medio del bosque. Lo que comienza en tono alegre toma el rumbo menos pensado cuando Alba, afectada porque su pareja ha decidido romper la relación, se ve inmersa en un bucle temporal que la retrotrae periódicamente al momento en que ella y sus amigos están a punto de llegar a la casa, lo cual le permitirá ir cambiando algunas cosas.

Resulta inevitable comparar la estructura narrativa del film con la de Atrapado en el tiempo (1993), pero quedarse ahí supondría minimizar la consideración de una propuesta imbuida de frescura, que sabe agilizar la narración e ir introduciendo las circunstancias que cambian el desarrollo y el desenlace de cada episodio. De esta manera trata de mantener la atención del espectador, evitando abusar de las repeticiones, aunque no siempre lo logre completamente.

Temas relativos a la precariedad laboral, la falta de oportunidades y la emigración de jóvenes muy preparados en busca de empleos dignos arropan puntualmente la trama, que va creciendo en sus aspectos sentimentales, encaminados a subrayar la necesidad de valorar y cuidar a las personas que nos aceptan y quieren.

Los hermosos paisajes navarros en que se ha rodado confieren a las imágenes un apreciable atractivo, y en esos espacios la realización del director debutante se luce plenamente, demostrando un oficio poco habitual en estos casos. A ello une el sorprendente y asfixiante efecto menguante del encuadre.

Iria del Río (Las chicas del cable) aprovecha su rol protagonista y brinda una actuación elogiable. Igualmente, el resto de actores, debidamente dirigidos, brilla por su naturalidad, destacando las aportaciones de Adam Quintero y Nadia de Santiago.

Indudablemente, esta pequeña producción constituye una buena muestra de cine indieespañol, donde el ingenio y el trabajo compensan las limitaciones del presupuesto.

Crítica de Eduardo Casanova

 

El increíble finde menguante (2018)
El increíble finde menguante poster Valoración: N/A/10 (N/A votes)
Director: Jon Mikel Caballero
Guión: Jon Mikel Caballero
Actores: Iria del Río, Adam Quintero, Nadia de Santiago, Adrián Expósito
Duración: N/A
Calificación: N/A
Género: Drama
Estreno: N/A
Sinopsis: N/A
Calificación: