Otra barrabasada surcoreana, atiborrada de combates sangrientos y repleta de asesinatos crueles y espeluznantes. La salvada de turno procedente del país asiático se titula, ‘The old woman with the knife’ (2025), de Min Kyu-dong, que estuvo presente en la última edición de la Berlinale Especial y en Sitges. Una historia criminal de sicarios superprofesionales que trabajan para una empresa cuya actividad principal consiste en contratar a asesinos despiadados especializados en trabajos imposibles para eliminar de esta vida a personajes de abyecta y despreciable actitud y sucio e inmoral comportamiento. En pocas palabras, mandan al otro barrio a la escoria de la sociedad que ante los ojos de los demás aparecen como gente respetable e impoluta.

El trhiller más cafre y gamberro, en las varias modalidades que manejan los surcoreanos, es un registro pintiparado para el exacerbado y delirante gusto por la violencia extrema que la cinematografía coreana emplea en relatos de sórdidos tejemanejes de cualquier tipo. Da igual el ambiente en los que ubiquen sus historias. Las confrontaciones sean del nivel que sean se resuelven casi siempre utilizando un grado muy elevado de violencia. Una violencia que alcanza una textura expresiva y estética muy elaborada y, habitualmente, tocada por el paroxismo y el frenesí. Como si los cineastas que se desenvuelven en este término se proponen darle una vuelta más a la tuerca para intentar superar las piezas de atrás dejadas por sus compinches de ficción. Además de la cota de bestialidad manifiesta en muchos de los trabajos provenientes de esa latitud, llama la atención el esmerado hincapié artístico en la formulación de coreografías de movimiento de personajes poseedores de un arma que se integran en las muchas peleas y pugnas destacadas en los guiones consiguiendo escenas, cuidando mucho la estética, que son un verdadero prodigio de sincronía y ferocidad.

Así como hace poco se ha estrenado una película, ‘Familia de alquiler’ (2025), de Hikari, en la que una empresa de Tokio se dedica a prestar servicio de acompañamiento allí donde hacen falta verdaderos especialistas en proporcionar, aparte de la presencia, cariño, solidaridad, amor y simpatía, entre otros valores humanos. Pues aquí, en ‘The old woman with the knife’, es un tinglado opaco y clandestino centrado en retirar del mundo a gente desagradable y ruin. Para ello, para que las misiones sean redondas y no levanten sospechas, en la nómina de letales asesinos destaca una mujer, de unos 60 años aproximadamente, de pelo canoso, apodada <hornclaw>, uñas o garras, aunque en los subtítulos en castellano la definen como La Madrina. Una experimentada sicaria, de legendaria trayectoria, infalible con el punzón de punta venenosa, que clava en sus víctimas con una precisión maestra. La Madrina se defiende muy bien con esta herramienta pero como indica el título de la película, un cuchillo en sus manos es un artefacto que lo mueve con una destreza capaz de clavarlo, tras muchas y exquisitas filigranas, en cualquier parte del cuerpo humano.

El meollo de la película, parte de el, me recordaba, salvando las distancias, a la película ‘Los jueces de la ley’ (1983), un sombrío e inquietante thriller de Peter Hyams sobre un puñado de jueces que forman un clan para solventar las fisuras de la ley contratando asesinos a sueldo para liquidar a delincuentes exonerados por una justicia imperfecta. Aquí, en un aspecto más lóbrego y siniestro. La oficina que esconde los oscuros tejemanejes criminales carece de glamur y distinción y resulta bastante deprimente y lóbrega. Un jefe y una secretaria forman un equipo seleccionando los trabajos a realizar y por quién.

La trama, como producto surcoreano, no es lineal y está salpicada de constantes flashbacks que explican a cuenta gotas el grueso de una historia enfocada hacia la venganza y la espectacular rivalidad entre La Madrina (Lee Hye-young) y Bullfight (Kim Sung-Cheol). Como marca de su origen asiático, el comienzo de la película engancha por narrar un momento dramático referido a una joven que avanza desvaída y errante por una carretera bajo una intensa e inclemente nevada hasta desplomarse en el asfalto. Es recogida por un hombre. Luego vemos la primera acción de La Madrina, en el metro de Seúl, atacando con sutilidad con el punzón y dando muerte a un impertinente y grosero pasajero.

A partir de aquí la acción irá creciendo, las muertes por encargo se sucederán hasta que todo el interés del relato se fijará en la pugna de dos seres de generaciones y metodología distinta. Por una parte, La madrina, veterana y entrenada para las situaciones más arriesgadas y difíciles y adiestrada en la lucha cuerpo a cuerpo. En este sentido, no podía faltar una arma característica del género, el martillo de uña, empleado con saña y determinación por el personaje de ‘Old boy’ (2003), de Park Chan-wook. Y, por otra, ‘Bullfight’, un joven pomposo y arrogante, ayudado por sus adláteres, incluida la policía, que tiene que ajustar cuentas del pasado con La Madrina.

‘The old woman with the knife’ es un espectáculo visual y coreográfico, de impecable factura y narrativa ágil. Posee un trabajo de montaje excelente, lo que le da ritmo, y los pasajes a modo de interludios para contar el pasado están introducidos con rigor, sin previo aviso, desorientando y despistando, por los menos a mí, hasta que me acostumbro a los rostros de los personajes, y me adapto a los contextos presente/pasado.

Reseña de José Manuel León Meliá

 

The Old Woman with the Knife (2025)
The Old Woman with the Knife poster Rating: 6.0/10 (1,079 votes)
Director: Kyu-dong Min
Writer: Gu Byeong-mo, Kim Dong-wan, Kyu-dong Min
Stars: Lee Hye-yeong, Kim Sung-cheol, Kim Mu-yeol
Runtime: 120 min
Rated: N/A
Genre: Action, Crime, Thriller
Released: 25 Nov 2025
Plot: An aging assassin with a knack for taking out society's worst encounters a young protégé eager to learn the trade. As they form an unlikely bond, the veteran killer discovers fresh purpose in her twilight years of violence and rou...
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