Me gustan las películas sobre tiburones. Aunque en los tiempos postreros abunda más la morralla que la originalidad. A pesar del desencanto por el tema y la abundancia de clichés muy romos, np puedo evitar la tentación de echar un vistazo a piezas recientes que a priori tienen una pinta mínimamente aceptable. O que en apariencia muestran ideas que trabajadas con algo de entusiasmo puedan proveer de una sesión plácida y entretenida.
En este línea, la ...

