Sin duda, la sexta entrega de la saga supera a las secuelas anteriores. Quienes entren en la sala conociendo al personaje e intuyendo lo que van a encontrarse, saldrán totalmente satisfechos. Dentro de sus parámetros provocadores y gamberros, ofrece una diversión incesante durante los 100 minutos del metraje. Las sorpresas son constantes y encadena chistes sin descanso, la mayoría tronchantes. El panorama nacional le proporciona el escenario ideal para construir un retrato satírico demoledor. Sigue ...

