Recuerdo perfectamente, como muchos cinéfilos, la sequedad flagelante y el minimalismo a ultranza en la interpretación del actor François Leterrier en la sobria y adusta película, 'Un condenado se ha escapado' (1956), del maestro francés, Robert Bresson. Una joya de la cinematografía mundial que todavía hoy sigue destellando por su rigor formal y deslumbrante estética desposeída de cualquier ornamento innecesario. Con el correr del tiempo, Leterrier se pasó al otro lado de la cámara. Se ...