
Juventud divino tesoro. Una vida de expectativas, de grandes esperanzas, proyectos fabulosos y la sana intención de cuajar una profesión artística por méritos propios. Esto es lo que piensa, Toni (Pietro Castellitto), un joven con aspiraciones de pintor que llega a la Roma de los años 70 para triunfar en un campo siempre difícil y complicado si no se posee estilo propio y fuera de lo común.
Algo de esto se cuenta en ‘El falsificador’ (2026), de Stefano Lodovichi, una producción Netflix inspirada en hechos reales. La película no sorprende, casi todo lo que aborda está contado desde hace mucho tiempo pero tiene elementos del contexto sociopolítico de la época en la que se ubica la acción que hay que considerar positivos.
También es verdad que al principio de la narración un letrero advierte que la historia es real pero los guionistas han escogido una de las posibles versiones. Y como tantas otras narraciones de este tipo, comienza con un prólogo, en tiempo presente, y los acontecimientos contados por una voz en off que nos introduce en una trama criminal. Lo que vemos es una ejecución.
Tres años antes, tres muchachos, dos hermanos y un amigo, llenos de ilusión, se preparan para hacer historia. En la capital, Roma, es una continua fiesta. En el mundo de la pintura, triunfa lo abstracto y conceptual. Toni pronto triunfa como copista extraordinario. Lo descubre una marchante, Donata (Giulia Michelini), que pronto vaticina su estilo, «Eres más ladrón que artista». A lo que él responde, «Copiar siempre me ha resultado fácil». Enseguida forman un tándem profesional y sentimental y el dinero comienza a fluir. Solo que Toni se introduce en bandas peligrosas y su vida y experiencias se agitan en una dirección incierta y violenta, además de inesperada.
Son tiempos de conflictos políticos. El Presidente de la República italiana, el democristiano Aldo Moro, es secuestrado por las Brigadas Rojas y la tensión se traslada a las calles y a cualquier ámbito. Su hermano mayor está metido en las brigadas y le pide algún favor. A la vez, el sistema político también le pide encargos. La situación de Toni ha pasado de falsificador a meterse en el epicentro del meollo. Como le aconseja un personaje, «En la vida hay que saber con quien estás y contra quien estás».
Los tres personajes iniciales, entre ellos un sacerdote, ven como sus fantasías y delirios se truncan por cruzar líneas prohibidas e inclinarse por situaciones comprometidas. Y luego, como colofón, y dentro de los clichés del género, se tomaran decisiones que implican zozobras morales para salir del atolladero de la mejor manera posible aunque sea traicionado la amistad.
‘El falsificador’ es un relato trenzado con oficio que proporciona casi dos horas de evasión sin más gloria que una narración eficaz y solvente.
Reseña de José Manuel León Meliá

| The Big Fake (2026) | |
|---|---|
![]() |
Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: N/A Writer: N/A Stars: N/A Runtime: 110 min Rated: N/A Genre: Drama, History Released: 23 Jan 2026 |
| Plot: Rome, 1970s. When Toni arrives in the city with the dream of becoming a great artist. But his hunger for life, destiny and perhaps even History will lead him to become the greatest of all forgers. | |







Deja una respuesta