Universo cine clásico y primer pase de la producción británica, ‘Servidumbre humana’ (1964), de Ken Hughes. Un cineasta con una filmografía heterogénea en la que destacan no pocos títulos como ‘El precio de un hombre’ (1957), una hermosura infantil que alegró mi infancia, ‘Chitty Chitty Bang Bang’ (1968), el drama histórico ‘Cromwell’ (1970) y el curioso thriller ‘Nueva moda en el crimen’ (1974). En sus créditos figura también su participación en ‘Casino Royale’ (1967), un tratamiento paródico y descafeinado de las aventuras de James Bond.

Como autor de dramas es un cineasta clásico, solvente y excelente director de intérpretes. La adaptación de ‘Servidumbre humana’ se sostiene, ante todo, sobre una apuesta formal de severa contención. La fotografía en blanco y negro del maestro Oswald Morris impone desde los primeros compases una mirada desnuda, casi clínica, que encuentra en el motivo insistente de los pies —y, en particular, en el pie deforme del protagonista— un emblema visual de la herida íntima. Ese arranque, el de la minusvalía del personaje central, cuando es niño y acude a la escuela, de una elocuencia perturbadora, fija el tono de un relato que no busca consuelo fácil. Es una escena poderosa y conmovedora que dibuja un panorama lleno de prejuicios e intolerancia. El personaje, Philip, sufre encarnizadamente el acoso y derribo de sus compañeros que tienen un comportamiento y actitud deplorable al insultar y golpear a un niño acomplejado por su deformidad.

El guion de Brian Forbes respeta el nervio moral de William Somerset Maugham y lo traduce en una progresión dramática sin adornos. Philip, encarnado por Laurence Harvey, es un personaje definido por la conciencia de su defecto físico y por la vergüenza que este le inocula desde la infancia. La cojera no es solo un rasgo corporal: se convierte en principio rector de su conducta, en la medida de su inseguridad y en el filtro de todas sus decisiones. Hughes evita subrayados psicológicos innecesarios y deja que sea la acumulación de situaciones —la burla escolar, el fracaso académico, la dependencia afectiva— la que vaya perfilando el carácter.

Philip es estudiante de medicina y en sus ratos de ocio acude a una cafetería donde la aparición de Mildred, interpretada por Kim Novak, introduce un vector de inestabilidad que articula la parte central del filme. Su figura, resuelta y ambigua, oscila entre la seducción y el desprecio, y encuentra en la fragilidad de Philip un terreno propicio para la humillación. La relación entre ambos se despliega con una lógica de atracción y degradación que el director observa sin concesiones melodramáticas. Mildred no es tanto un enigma como una evidencia: encarna la pulsión destructiva, el orgullo herido y la incapacidad de redención.

En contraste, el profesor interpretado por Robert Morley introduce una nota de energía casi excesiva, con su dicción ampulosa y su presencia dominante. Su papel, aunque secundario, aporta un contrapunto irónico al itinerario errático de Philip y subraya el rigor del entorno académico frente al desorden emocional del protagonista.

La película avanza hacia una degradación progresiva que culmina en el reencuentro final: Mildred, enferma y consumida, reducida a la marginalidad, y Philip, ya médico, enfrentado a la imposibilidad de reparar lo irreparable. En ese tramo, la sobriedad de Hughes alcanza su mayor eficacia. No hay catarsis ni reconciliación, solo un gesto tardío de compasión que llega cuando ya no puede alterar el curso de los hechos. La enfermedad —la sífilis como signo último de caída— se integra sin énfasis, como una consecuencia más de una vida malograda.

Se ha señalado que algunas escenas adicionales fueron rodadas por Henry Hathaway, pero la unidad de estilo se mantiene: prevalece una puesta en escena austera, de encuadres funcionales y ritmo contenido. Esa coherencia formal refuerza el carácter de estudio moral que tiene la obra.

Más que un relato romántico, ‘Servidumbre humana’ es una reflexión sobre la dependencia, el autoengaño y la dificultad de asumir las propias limitaciones. La relación entre Philip y Mildred se mueve en un registro áspero, casi incómodo, que rehúye la complacencia. En ese sentido, la película se alinea con el humanismo sobrio de Maugham —cercano al de obras como El filo de la navaja—, pero despojado aquí de cualquier atisbo de consuelo espiritual.

El resultado es un drama contenido y severo, cuya principal virtud reside en no traicionar la crudeza de su materia: la debilidad humana observada sin excusas, sin ornamento y sin redención.

Reseña de Jose Manuel León Meliá

 

Of Human Bondage (1964)
Of Human Bondage poster Rating: 6.5/10 (1,119 votes)
Director: Ken Hughes, Henry Hathaway, Bryan Forbes
Writer: Bryan Forbes, W. Somerset Maugham
Stars: Kim Novak, Laurence Harvey, Robert Morley
Runtime: 100 min
Rated: Approved
Genre: Drama
Released: 22 Oct 1964
Plot: A medical student becomes obsessed with his faithless lover.
Calificación: