La elaborada trama de esta tercera entrega no desmerece a las anteriores y evidencia unas ambiciones superiores; va más allá del simple caso criminal, aunque en su afán por sorprender termina siendo demasiado compleja. Las lecturas que deja sobre las ideas religiosas, apoyándose en unos personajes llenos de matices, le dan un interés añadido. Por el contrario, tiene menos peso el humor, pese a que toca con acidez valores en boga. Por otra parte, si ...

