
Intriga, suspense, dosis correcta de violencia, criminales facinerosos y algo de ética científica vapuleada por el ardor facineroso y moral de desagüe en la intensa y bien construida historia que nos cuenta la producción argentina, ‘Los renacidos’ (2025), escrita y dirigida por el cineasta Santiago Esteves.
El título de la película, de una claridad transparente, parece indicarnos el camino hacia una trama fantástica de gente que vuelve a la vida y la lía parda. Algo tipo ‘Walking dead’ o sucedáneos de zombis aterradores que siembran el pánico y comen carne humana a destajo. Sin embargo, y aunque el enunciado es elocuente y aborda el ritual de revivir a alguien no es el terreno de la fantasía el registro en el que se va a desarrollar el relato, que no deja de ser espeluznante, sino el thriller. Un thriller peleón sobre cuentas pendientes en tono afectivo de personajes que cruzan líneas prohibidas y cuando traspasan fronteras peliagudas o te sale bien la jugada o estás sometidos a una presión y acecho irrespirable. Así es más o menos el asunto que trata la segunda película como realizador de Santiago Esteves.
Los Renacidos, de Santiago Esteves, pieza recomendada, gustará a los afines al género de acción/violencia, pertenece a esa categoría incómoda. Desde sus primeras imágenes —ese médico rural que interpreta el actor Pedro Fontaine, que parece conocer cada pulso, cada herida, cada silencio— uno siente que todo está en su sitio… demasiado en su sitio.
El protagonista ejerce la medicina con una precisión casi quirúrgica y es un tipo respetado por una comunidad que confía en él como si fuera una extensión de la propia tierra. Pero ese orden inicial pronto se resquebraja cuando acepta un encargo que no solo le incomoda, sino que lo arrastra hacia una vida que creía haber dejado atrás. Y ahí aparece el hermano, al que da vida Marco Antonio Caponi, una figura opuesta, inquietante, casi magnética en su relación con el peligro. Donde el galeno busca cerrar heridas, sobre todo porque va a ser padre en breve, el otro parece disfrutarlas abiertas.
El núcleo de la película —ese procedimiento clandestino que simula la muerte para luego devolver a la vida— no se presenta como un artificio espectacular, sino como un acto frío, metódico, casi burocrático. Y eso es precisamente lo que inquieta. No hay épica en “renacer”, solo es un trabajo rápido e inmediatamente pasar por caja para cobrar un emolumento elevado. Aquí hay un cuerpo que se autoinflige un colapso y muere voluntariamente. El cadáver, después de velado, es enterrado demasiado pronto y enseguida la respiración regresa con un precio invisible.
El caso que articula la trama —un hombre vinculado a un cartel de la droga que se ha extralimitado en el cuidado del dinero quiere poner tierra de por medio y desaparecer como contable— es apenas la excusa. Lo que realmente se pone en juego es la tensión entre dos formas de entender la vida: huir o enfrentar, redimirse o hundirse. El médico, con su inminente paternidad pesando como una cuenta atrás emocional, convierte este último trabajo en algo más que un encargo: es una despedida, o al menos eso quiere creer. Su hermano, en cambio, ve oportunidad donde hay peligro, y placer donde hay caos.
A medida que la violencia irrumpe —seca, incómoda, sin concesiones— la película se va volviendo más asfixiante. No tanto por lo que muestra, sino por lo que sugiere. Hay momentos en los que el silencio pesa más que cualquier disparo. Y cuando el cartel entra en escena, no lo hace como una amenaza lejana, sino como una presencia que ya estaba ahí, respirando en la nuca de todos.
El paisaje andino, áspero y majestuoso, no es un simple decorado: es un cómplice. Sus horizontes abiertos contrastan con la sensación constante de encierro. Cruzar la frontera se plantea casi como un espejismo de libertad, pero en esta historia uno sospecha que no hay líneas lo suficientemente largas para dejar atrás lo que se lleva dentro.
Con apenas 82 minutos, Esteves construye un thriller seco, sin adornos, donde cada escena parece empujar ligeramente al espectador hacia un terreno más incierto. No busca el golpe fácil, sino una tensión sostenida que se filtra poco a poco. Y cuando uno sale, lo hace con la sensación de haber sido testigo de algo que no termina de cerrarse del todo… como si la historia, en el fondo, siguiera respirando bajo tierra.
Porque en ‘Los Renacidos’, una vez que entras en la dinámica de ir contra la naturaleza para hacer encargos problemáticos de devolver a la vida a gente que ha metido la pata, la pregunta no es quién vuelve a la vida. Es qué parte de uno se queda definitivamente enterrada. En este aspecto, el largometraje es sobrio, bien contado y perfectamente tensionado. Entre los mueven este cotarro lucrativo figura el excelente actor español, Óscar de la fuente, que simula muy bien la voz argentina y se introduce en un papel de correoso y ventajista criminal.
Reseña de José Manuel León Meliá

| The Reborn (2025) | |
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Rating: N/A/10 (N/A votes) Director: Santiago Esteves Writer: Santiago Esteves Stars: Daniel Antivilo, Juan Ignacio Cane, Marco Antonio Caponi Runtime: N/A Rated: N/A Genre: Thriller Released: N/A |
| Plot: This Spanish-language thriller and drama, directed by Santiago Esteves, follows two estranged brothers entangled in the dangerous business of helping people fake their own deaths. A complex operation puts their lives at stake and ... | |







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