Gobernadora con 34 años

Con una carente falta de ingenio en un guion fallido, con un enfoque narrativo sin interés y chistes malos discurre este film del reputado director James L. Brooks, conocidísimo por «La fuerza del cariño» y «Mejor imposible», llevaba 15 años sin ponerse detrás del las cámaras desde otro intento mediocre en 2015 con «Como sabes si…?, en esta ocasión a pesar de contar con un elenco interesante falla estrepitosamente en una película insulsa, desordenada y aburrida.

Ella McCay es una joven y reputada teniente del gobernador, que sin esperarlo se convierte en gobernadora tras dejar el cargo su mentor para unirse a la Presidencia, pronto se ve envuelta en desafíos políticos y crisis personales con su pareja conflictiva y su hermano algo caótico.

Asistiremos también con flashbacks a su adolescencia y la nula relación con su padre y la crianza con su tía con la que siempre ha estado unida.

El guion de Brooks resulta incoherente y totalmente desordenado, ese intento de comedia falla estrepitosamente con chistes sumamente malos que a veces causan vergüenza ajena. Como película política tampoco resulta interesante, ya que no se desarrolla nada bien la historia y su interés decae con ideas aisladas.

Se podría haber explorado temas sociales y políticos, ya que está situada en el año 2008 durante la crisis económica; sin embargo, incide más en problemas conyugales que pretenden ser conmovedores, con clichés ya muy trillados que le dan un aspecto de telefilme.

Emma McKey hace lo que puede  por mantener el tipo, al igual que Jamie Lee Curtis que interpreta a su tía, rodeados de personajes caricaturescos como el padre Woody Harrelson, el marido Jack Lowden o el chofer Kumail Nanjani.

Una oportunidad pérdida que no consigue el tono adecuado para interesar lo más mínimo, desde luego no tiene la frescura de sus primeras películas de James L. Brooks.

Ricar

 

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