Silvio Berlusconi (Toni Servillo) se encuentra en el momento más complicado de su carrera política, recién salido del gobierno y con las acusaciones de corrupción y de sus conexiones con la mafia a punto de llegar a los juzgados. Sergio Morra (Riccardo Scamarcio) es un atractivo hombre hecho a sí mismo que sueña con dar el salto de sus cuestionables negocios de provincia a escala internacional. El camino más rápido para conseguirlo es acercarse a Silvio, el hombre más poderoso de Italia. Para Sergio solo hay una manera de llamar la atención de Il Cavaliere: las fiestas, las velinas, las extravagancias y el exceso.

Si Paolo Sorrentino ya demostró moverse como pez en el agua en los terrenos del exceso, ahora que ha dedicado su atención a un personaje desmedido, Silvio Berlusconi, no ha tenido límites. Tanto es así que en su país esta producción se ha estrenado en dos partes que suman 204 minutos. Afortunadamente, la distribuidora ha sido clemente con nosotros y lo ha dejado en 150 y aun con el recorte el montaje presentado evidencia una flagrante descompensación, eternizándose en secuencias frívolas y vacías.

Teniendo en cuenta lo que aporta, si los primeros tres cuartos de hora se hubiesen quedado en menos de la mitad, habría supuesto todo un acierto. En esos compases el film pone la mirada en un don nadie dispuesto a medrar a cualquier precio y que organiza bacanales en una lujosa mansión de Cerdeña con la intención de atraer a su vecino: Il Cavaliere. Básicamente concatena imágenes de estética seductora y minuciosamente compuestas, pero alargadas gratuitamente.

Cuando por fin se centra en el auténtico protagonista, construye un retrato con aires de parodia donde los detalles interesantes, que en buena medida nos acercan a la intimidad del controvertido político y a su carácter manipulador, se alternan con pasajes bufos agotadores. En el fondo, el director no ha querido hacer demasiada sangre y mantiene un cierto respeto por el popular magnate, a quien incluso, tras esbozar su lado oscuro, redime al final, lo que no ocurre con “los otros”. No obstante, da la sensación de haber perdido la oportunidad de completar un discurso más contundente.
Toni Servillo vuelve a lucirse plenamente en un papel ideal para él, ratificando su complicidad con el realizador. Especial mención merece la escena en que se desdobla con una segunda interpretación, culminando un cara a cara que pasa por lo mejor de la cinta. A su alrededor también brilla Elena Sofia Ricci ejerciendo de su hastiada esposa; mientras que Riccardo Scamarcio aguanta el tipo asumiendo un rol estirado por el guion.
Pese a las esmeradas parcelas técnicas y a la elevada inversión que se intuye, queda lejos de cumplir las expectativas abiertas.
Critica Eduardo Casanova

 

Loro 1 (2018)
Loro 1 poster Valoración: 6.8/10 (2,283 votes)
Director: Paolo Sorrentino
Guión: Paolo Sorrentino (story), Paolo Sorrentino (screenplay), Umberto Contarello (screenplay)
Actores: Toni Servillo, Elena Sofia Ricci, Riccardo Scamarcio, Kasia Smutniak
Duración: 104 min
Calificación: N/A
Género: Biography, Drama
Estreno: 24 Apr 2018
Sinopsis: A film about the life of Silvio Berlusconi.
Calificación: