En su apartamento de urbanización prototipo de Los Ángeles, Sam (Andrew Garfield) anda por la vida muerto de aburrimiento. Ningún aliciente hasta ese día en que descubre a una nueva vecina sexy, deslumbrante, inquietante, misteriosa y, de repente, desaparecida. Y aún hay mayores rarezas esperando a Sam, porque por el barrio anda suelto un asesino de perros…

A su hechizante primera hora, siguen 80 minutos desconcertantes que completan estethriller desigual. Se reconocen en él diversos estilos que consagraron a grandes cineastas, por eso la mezcolanza no acaba de funcionar, forzando en exceso sus pretenciosas intenciones de ser un film alabado con el tiempo por una minoría. Con todo, se debe aplaudir el atrevimiento y respeto que evidencia cuando trata de remozar patrones clásicos.

El joven Sam reside en un pequeño apartamento alquilado en el barrio de Silver Lake (Los Angeles). Se ha quedado sin trabajo y se dedica a observar a los vecinos. Pronto fija su mirada en la sensual Sarah, de la que se queda prendado. Tras una breve y prometedora cita nocturna, descubre que la chica ha desaparecido súbitamente y en la vivienda que ocupaba apenas hay rastro de ella. A partir de ese instante se dedicará a investigar su posible paradero, viéndose inmerso en una serie de experiencias y desenfrenos de incierto desenlace.

La narración, en los compases iniciales, adquiere la textura propia de las obras de Alfred Hitchcock. Particularmente, ‘La ventana indiscreta’ y ‘Vértigo’ parecen claras inspiradoras de sus secuencias, tanto por la historia que cuenta, actualizada con pequeños guiños de modernidad, como por las transiciones y texturas de las imágenes, incluyendo la banda sonora, heredera de los scores de Bernard Herrmann. Ahí, la película funciona a la perfección y despierta las mejores expectativas.
Superada esta fase de intriga ascendente, se va aproximando a terrenos de lo tremendo y, en ocasiones, surrealista. La trama se torna enrevesada hasta extremos insospechados. Da la sensación de haber agotado sus argumentos y opta por tomarse licencias excesivas. Sin perder, el irreprochable envoltorio técnico que sostiene cada escena, ni renunciar a nostálgicas referencias cinematográficas, con este cambio de rumbo se acerca mucho a algunas de las singulares y rompedoras propuestas de David Lynch (‘Muholland Drive’). Básicamente mantiene el atractivo visual por los recursos que despliega, especialmente apreciables en las concurridas fiestas angelinas, cuyos invitados están a medio camino entre los hippies de antes y los millennials de ahora, pero aun con tan llamativas extravagancias el conjunto decae.
En esa línea, la resolución sabe a poco, dejando varios interrogantes en el aire y sensaciones encontradas.
Andrew Garfield (‘Hasta el último hombre’) realiza otra sobresaliente interpretación, llevando el peso del relato de principio a fin. Representa con convicción al adolescente descontento y necesitado de nuevos estímulos, contribuyendo a mantener la atención en los momentos menos inspirados del guión.
Crítica de Eduardo Casanova

 

Under the Silver Lake (2018)
Under the Silver Lake poster Valoración: 6.8/10 (1,386 votes)
Director: David Robert Mitchell
Guión: David Robert Mitchell
Actores: Sydney Sweeney, Topher Grace, Riley Keough, Jimmi Simpson
Duración: 139 min
Calificación: R
Género: Comedy, Crime, Drama
Estreno: 07 Dec 2018
Sinopsis: Sam, intelligent but without purpose, finds a mysterious woman swimming in his apartment's pool one night. The next morning, she disappears. Sam sets off across LA to find her, and along the way he uncovers a conspiracy far more bizarre.

 

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