LA RECONQUISTA (2016 JONAS TRUEBA) festival de cine de san sebastian

Adolescentes y enamorados, Manuela (Itsaso Arana) y Olmo (Francesco Carril) prometieron volver a encontrarse en el futuro quince años después. Se trata de una película sobre el tiempo; o sobre la conciencia del tiempo: del tiempo perdido y del recuperado; sobre lo que recordamos de nosotros mismos y lo que no; sobre las palabras, los gestos y los sentimientos a los que seguimos guardando fidelidad, porque nos definen y nos interpelan en el presente, el pasado y el futuro.

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De la mano de Jonás Trueba nos llega esta historia intimista de reencuentros y recuerdos románticos. Un film pequeño, con tintes poéticos y hasta filosóficos, en torno a aquellas emociones que vamos dejando atrás y volvemos a mirar con nostalgia. Pese a ello, su desarrollo se resiente un tanto de sus silencios, en algunos momentos precisos, pero en otros excesivos.
Se centra en dos jóvenes que hace quince años vivieron su primera historia de amor. Sin embargo, han seguido caminos distintos y distantes pero vuelven a quedar y en esa cita unos sentimientos que creían ya enterrados parecen asomarse de nuevo.
La puesta en escena transcurre con tal naturalidad que da la sensación de que hay una cámara y unos micrófonos escondidos espiando a los protagonistas, un tono realista que aparece en los minutos iniciales y se  mantiene a lo largo de toda la película.
Jonás Trueba
Su narración se beneficia de una estructura curiosa, como si se tratara de tres actos de una obra teatral. Deja para el final, a modo de flashback, el episodio que corresponde a la adolescencia de los personajes, impregnando esta parte de una ilusión, ingenuidad y optimismo que parecen ir erosionándose con el paso del tiempo pero que pueden resurgir y sorprendernos en cualquier momento. A ello sigue un acertado cierre que deja abierta la resolución para que cada cual concluya lo que estime oportuno o lo que  haría en ese caso.
Por el contrario, alarga escenas innecesariamente, creando unos espacios con los que parece invitar al público a la reflexión antes de continuar, pero arriesgándose a sacarlo del relato. Y ello pese a introducir en esos momentos los temas del cantautor Rafael Berrio, a quien también vemos en pantalla y cuyas letras se integran prácticamente en el guion, aunque este recurso no evita completamente una pérdida de fluidez.
El elenco al completo funciona y los actores se muestran como si no estuvieran rodando y fueran ellos mismos. Tanto los adultos (Itsaso Arana, Francesco Carril y Aura Garrido) como los jóvenes (Candela Recio y Pablo Hoyos) merecen el reconocimiento a un brillante trabajo.

 

Siendo una propuesta interesante, da la impresión de que podría haberse redondeado aun mejor.
CRITICA DE EDUARDO CASANOVA
Calificación: