Año 1973. Uruguay está bajo el poder de la dictadura militar. Una noche de otoño, nueve presos Tupamaros son sacados de sus celdas en una operación militar secreta. La orden es precisa: “como no pudimos matarles, vamos a volverles locos”. Los tres hombres permanecerán aislados durante 12 años. Durante más de una década, los presos permanecerán aislados en diminutas celdas en dónde pasarán la mayoría del tiempo encapuchados, atados, en silencio, privados de sus necesidades básicas, apenas alimentados, y viendo reducidos al mínimo sus sentidos. Entre ellos estaba Pepe Mújica, quien más tarde llegó a convertirse en presidente de Uruguay. 

Espeluznante recreación de la terrible reclusión padecida por tres presos políticos en Uruguay desde principios de los 70 hasta mediados de los 80. Es la crónica del descenso a los infiernos de estos hombres con una puesta en escena tan realista y arrolladora que logra trasladar sus angustiosas sensaciones al patio de butacas.
En 1973, en plena dictadura, varios guerrilleros tupamaros, fueron sacados de las celdas que ocupaban en cárceles convencionales y llevados a centros militares donde los encerraron en habitáculos minúsculos fuertemente custodiados. Durante más de 10 años pasaron la mayoría del tiempo encapuchados, atados, en silencio, privados de sus necesidades básicas, apenas alimentados, y viendo reducidos al mínimo sus sentidos. El film pone la mirada en Eleuterio Fernández Huidobro, Mauricio Rosencof, escritor, y José Alberto Mujica, que en 2010 asumió la presidencia del país.
Apoyándose en una notable factura técnica, la primera hora mantiene un ritmo trepidante, de la mano de un montaje sobresaliente que suple los escasos diálogos de esas duras escenas. De manera que asistimos sin solución de continuidad a presenciar las vejaciones que padecen los protagonistas y sus reacciones en circunstancias extremas. En ese recorrido de idas y venidas a diferentes instalaciones igualmente inhumanas introduce diversos detalles emotivos.
Pierde un tanto el pulso al recrear las ensoñaciones de estos personajes, a modo de alucinaciones, consecuencia de las torturas padecidas y de la propia situación en la que tratan de sobrevivir. Por el contrario, se oxigena cuando mediante flashbacks nos ilustra acerca de su captura. El desenlace es tan previsible, a poco que se conozca la historia, como emocionante y liberador. Después de 120 minutos el espectador puede respirar relajado.
Realmente memorables resultan las interpretaciones de Chino Darín, Antonio de la Torre y Alfonso Tort. Se complementan perfectamente y se lucen en unos papeles de exigencia total. Pequeñas aportaciones realizan, entre otras, Silvia Pérez Cruz, Soledad Villamil y la brillante actriz uruguaya Mirella Pascual (‘Whisky’).
El director Álvaro Brecher (‘Mal día para pescar’, ‘Kaplan’) firma este título, difícil de recomendar abiertamente por su crudeza.
Crítica de Eduardo Casanova

 

Memorias del calabozo (2018)
Memorias del calabozo poster Valoración: N/A/10 (N/A votes)
Director: Álvaro Brechner
Guión: Álvaro Brechner
Actores: Antonio de la Torre, Chino Darín, Alfonso Tort, César Troncoso
Duración: N/A
Calificación: N/A
Género: N/A
Estreno: N/A
Sinopsis: N/A

 

Calificación: