Rusia, a finales del siglo XIX. La actriz Irina Arkadina (Annette Bening) es una veterana y vanidosa estrella del teatro moscovita que pasa parte del verano en una idílica finca junto a un lago, propiedad de su hermano enfermo (Brian Dennehy). Allí compartirá los días con su amante, el escritor Boris Trigorin (Corey Stoll), su hijo (Billy Howle), aspirante a escritor, y la joven e ingenua actriz Nina Zarechnaya (Saoirse Ronan). Ellos, y un puñado más de personajes, sufrirán el fatal enamoramiento de la persona inadecuada

Esta nueva adaptación de la obra homónima de Antón Chéjov, estrenada en 1896, resulta tan académica que desaprovecha las posibilidades del lenguaje cinematográfico para haberle insuflado algo más de energía y dinamismo. El notable trabajo actoral, particularmente en lo que corresponde al elenco femenino y una ambientación elegante compensan parcialmente su tibieza.

La historia se sitúa en la lujosa finca rural de una familia rusa acomodada, a finales del siglo XIX. La mansión pertenece a un viejo funcionario jubilado y a su hermana, una vanidosa actriz teatral, cuyo hijo, inspirado por su joven vecina, aspira a ser dramaturgo igual que lo es la pareja de su madre. Durante unos días de verano las pasiones, aspiraciones y frustraciones de estos personajes y de quienes les acompañan chocan y se entrecruzan condicionando su destino.

Aunque la pieza original contiene cuatro actos, aquí básicamente se reduce a dos de cariz y extensión muy distintas. El primero sirve para presentar a los protagonistas e ir apuntando, siempre con sutileza, los diferentes conflictos emocionales. En esos pasajes se permite introducir algunas notas irónicas cuando juega con las debilidades de la naturaleza humana o confronta sus egos artísticos, lo que supone un contrapunto agradecido al tono melancólico predominante. Pese a ello, todo fluye a un ritmo sosegado y sin que las circunstancias inciten a despertar un especial interés por aquello que les pueda ocurrir. La parte final transcurre pocos años después y desemboca inmediatamente en terrenos dramáticos con un contenido potencialmente desgarrador que se recrea de forma áspera, hasta llegar a un desenlace rotundo pero escasamente impactante.
Es meritorio que su director, Michael Mayer, logre eludir los condicionamientos teatrales del texto, transitando por varias localizaciones y rentabilizando visualmente la belleza de los parajes en que ubica la acción, de la mano de una esmerada fotografía.
El reparto rinde, en general, a buen nivel, con mención destacada para Annette Bening, dominadora absoluta de la escena, cuyas apariciones eclipsan a sus compañeros. No obstante, a su lado se hace el valer el oficio de dos jóvenes actrices sobradamente asentadas: Elisabeth Moss y Saoirse Ronan, esta última, curiosamente, vuelve a coincidir como enamorada de un correcto Billy Howle (‘En la playa de Chesil’); mientras que el veterano Brian Dennehy y Corey Stoll resuelven sus papeles sin alcanzar las mismas excelencias.
Crítica de Eduardo Casanova

The Seagull (2018)
The Seagull poster Valoración: 6.1/10 (397 votes)
Director: Michael Mayer
Guión: Anton Chekhov (play), Stephen Karam (screenplay)
Actores: Elisabeth Moss, Saoirse Ronan, Corey Stoll, Brian Dennehy
Duración: 98 min
Calificación: PG-13
Género: Drama
Estreno: 11 May 2018
Sinopsis: In the early 20th century, an aging actress and her lover visit the estate of her elderly brother.
Calificación: