La historia cuenta el mágico y escalofriante relato de Lewis (Owen Vaccaro), un niño de 10 años quien, tras quedar huérfano, se muda a la vieja y rechinante casa de su tío, la cual tiene un misterioso reloj. Pronto, la aburrida y tranquila vida de su nuevo pueblo se ve interrumpida cuando accidentalmente, Lewis despierta a magos y brujas de un mundo secreto.

Nada destacable aporta este estreno que probablemente atemorizará a los niños y agotará a los mayores, porque ni se puede considerar cine familiar ni ofrece una propuesta terrorífica sólida. Acertar con el equilibrio entre ambas facetas requiere oficio para salir airoso y no es el caso de esta película, condenada por una historia de marcados altibajos que hace añorar cualquier título de Tim Burton. Seguramente la novela de John Bellairs en que se basa, publicada en 1973, resulte más reconfortante.
Tras quedarse huérfano, el pequeño Lewis es acogido por su tío, un diestro hechicero al que suele acompañar su enigmática vecina. La casona en la que vive parece esconder toda clase de secretos y encantamientos que irá descubriendo poco a poco, incluso él mismo se atreverá a adentrarse en el mundo de la magia. Sin embargo, al incumplir la única regla de la casa provoca la resurrección de un terrible personaje.
Como en muchos de los cuentos de los hermanos Grimm, la fantasía y lo tenebroso también aquí van de la mano, pero sin la inspiración y energía necesarias. Tiene, no obstante, un comienzo prometedor: cuando el chico entra en la mansión por primera vez se abre un abanico de recursos y detalles en un escenario de aire gótico que apunta alto. Estas sensaciones decaen a medida que la trama se torna previsible, con contados golpes de efecto y algunos recesos en su desarrollo, hasta llegar a un final aturullado de idas y venidas.
Ni siquiera es un dechado de virtuosismo técnico a pesar de contar con la producción de Amblin Entertainment de Steven Spielberg y en esos terrenos se queda simplemente en correcta. Sale bastante mejor parada la dirección artística, ya que la acción está bien ambientada en los años 50.
Jack Black (‘Pesadillas’) es una apuesta segura en este tipo de cintas y cumple aunque sea nula la química con su compañera de reparto, una comedida y elegante Cate Blanchett. El joven Owen Vaccaro (‘Padres por desigual’) demuestra conocer el medio y da la talla, intentando compensar otras carencias del film.
Ahora resta saber si tendrá continuación con la adaptación de los siguientes libros de lo que constituye una larga saga literaria. De ser así, solo cabe esperar mejores resultados.
Crítica de Eduardo Casanova

 

The House with a Clock in Its Walls (2018)
The House with a Clock in Its Walls poster Valoración: 6.3/10 (6,309 votes)
Director: Eli Roth
Guión: Eric Kripke (screenplay by), John Bellairs (based on the novel by)
Actores: Jack Black, Cate Blanchett, Owen Vaccaro, Kyle MacLachlan
Duración: 105 min
Calificación: N/A
Género: Comedy, Family, Fantasy
Estreno: 21 Sep 2018
Sinopsis: A young orphan named Lewis Barnavelt aids his magical uncle in locating a clock with the power to bring about the end of the world.
Calificación: