Cuando un ciberataque revela la identidad de todos los agentes secretos en activo de Reino Unido, Johnny English se convierte en la única esperanza del servicio secreto. Para para encontrar al hacker, esto fuerza su regreso después de retirarse, pero como sus habilidades son bastante limitadas English tendrá que esforzarse para superar los desafíos tecnológicos de la era moderna.

Lo mejor de este estreno es que, en líneas generales, se ajusta a lo que el espectador espera. Siendo ya la tercera entrega y con quien siempre será Mr. Bean en el reparto cualquier duda queda disipada. En esta ocasión la parodia gira fundamentalmente en torno al choque entre el potencial y los riesgos de las tecnologías digitales y los desplazados métodos de antaño que prefiere el protagonista, completando así un divertimento aceptable.

La aventura comienza cuando un ciberataque revela la identidad de los agentes secretos británicos en activo. En esa situación de emergencia, la única opción es Johnny English, que deberá hacer un paréntesis en la docencia y volver a las andadas con su inseparable compañero, Bough. Juntos intentarán atrapar al escurridizo hacker.
La endeble intriga es básicamente una excusa que sirva de soporte a los gags, muchos de ellos ineludiblemente sostenidos por la vis cómica del actor inglés y el humor gestual que le hizo internacionalmente famoso. No obstante, aunque ese recurso predomina en el conjunto del film y sigue provocando carcajadas gracias a inspiradas secuencias; también es cierto que se han trabajado argumentos distintos, con especial hincapié a la reivindicación de las técnicas tradicionales frente a los sofisticados y automatizados dispositivos actuales.
La acción y las torpezas del personaje apenas tienen respiro y las treguas narrativas, en las que se da participación a los secundarios, están muy medidas, de manera que la cinta no se resiente de parones y discurre por los cauces previsibles. Tampoco en su resolución aguardan grandes sorpresas y es la parte más floja de la película.
Se le puede achacar la ausencia de escenas trepidantes, que hubieran completado debidamente la caricatura del género, pese a lo cual se debe apuntar que presenta un correcto diseño de producción, con unas cuantas situaciones bien construidas.
Rowan Atkinson se luce nuevamente delante de las cámaras moviéndose en los registros que domina. El resto de intérpretes pivotan a su alrededor, como su colega Ben Miller, Emma Thompson y Olga Kurylenko, quien da la talla ejerciendo de espía seductora, prácticamente en la autoparodia de su papel en ‘Quantum of Solace’ (2008) de la saga James Bond.
Estamos pues ante un título para la evasión dirigido a todo tipo de públicos y que aun sin sorprender consigue lo que pretende.
Critica de Eduardo Casanova

Johnny English Strikes Again (2018)
Johnny English Strikes Again poster Valoración: 6.9/10 (230 votes)
Director: David Kerr
Guión: William Davies (screenplay by)
Actores: Olga Kurylenko, Emma Thompson, Rowan Atkinson, Jake Lacy
Duración: 88 min
Calificación: PG
Género: Action, Adventure, Comedy
Estreno: 26 Oct 2018
Sinopsis: After a cyber-attack reveals the identity of all of the active undercover agents in Britain, Johnny English is forced to come out of retirement to find the mastermind hacker.
Calificación: