El exceso de verborrea se apodera de la pantalla en esta producción francesa en clave coral, que bien podría pasar, sin serlo, por una adaptación teatral. Le falta dinamismo, aunque las historias pivotan en torno a un tema que tiene su miga: la incorporación de las tecnologías digitales al mundo editorial en detrimento de los formatos tradicionales. Con este dilema de fondo, pronto convertido en un mero pretexto, construye un entramado de traiciones, egos y recelos, componiendo un cuadro frívolo e inmoral de aquellos que han superado los cuarenta y se encuentran en una situación acomodada.

Alain, que lleva toda su vida profesional publicando libros, se ve en la tesitura de comunicarle a Léonard, uno de los autores con los que ha trabajado asiduamente, que los tiempos están cambiando y debe adaptarse a las demandas del lector actual. Eso supone abandonar el papel, incorporarse a las redes sociales y utilizar las nuevas aplicaciones. Sin embargo, su propia esposa le crítica por realizar ese giro sin prestar la atención que merece el último manuscrito de su escritor más veterano.

Sin extenderse en el metraje, se atasca demasiadas veces en conversaciones pedantes que acaban dando vueltas a lo mismo. Utiliza la exposición del choque entre pasado y futuro, o ya presente, con el propósito de contraponerlo al complicado universo de las relaciones humanas que tiende a perpetuar sus flaquezas y vicios, sin evolucionar, donde la infidelidad y la hipocresía campan a sus anchas.

Por su puesta en escena, guarda algunas similitudes con el estilo del cine de Woody Allen; no obstante, se echa de menos la genialidad de las obras del director neoyorquino y un punto mayor de acidez irónica y golpes de humor. Solo varias referencias cinematográficas intentan salvar este apartado, pero resultan insuficientes.

El final oxigena un tanto la cinta y relaja las tensiones de tantos enredos y chácharas, pese a que no depara sorpresas ni pone un broche brillante, mostrándose indulgente con los protagonistas y dejando tibias sensaciones.

Si no decae completamente en buena parte es por el oficio y carisma de sus intérpretes, con mención especial para Juliette Binoche, nuevamente a un gran nivel, asumiendo un rol repleto de sutiles matices. Le secunda a la perfección Guillaume Canet, y se agradece la desenvoltura y gancho que muestra Nora Hamzawi.

Crítica de Eduardo Casanova

 

Non-Fiction (2018)
Non-Fiction poster Valoración: 6.8/10 (1,064 votes)
Director: Olivier Assayas
Guión: Olivier Assayas
Actores: Guillaume Canet, Juliette Binoche, Vincent Macaigne, Christa Théret
Duración: 108 min
Calificación: R
Género: Comedy, Drama, Romance
Estreno: 03 May 2019
Sinopsis: Set in the Parisian publishing world, an editor and an author find themselves in over their heads, as they cope with a middle-age crisis, the changing industry and their wives.
Calificación: