Una historia de amor ambientada en las calles de Nueva York y España que se extiende a lo largo de varias generaciones, con diferentes personajes cuyas vidas se entrecruzan.

Tres dramones de altura se concatenan en esta película bienintencionada pero fallida en su conjunto, que alterna momentos duros, emotivos y poéticos con otros pretenciosos y vacíos. El guion juega con las desgracias y el destino, manipulando a su antojo las circunstancias, sin embargo, los trucos se ven y termina alejándose de cualquier viso de credibilidad.

Will padece un trastorno mental desde que su mujer le abandonó. Tras salir de la clínica se somete a la terapia de una psicóloga. Ya en estos comienzos deja claro su tono hiperbólico. Si bien este primer relato, recorrido por los recuerdos románticos del protagonista, es el que más sorprende con su imprevisible desenlace, se entretiene en demasiadas idas y venidas sobre los mismos hechos, adornándose con recursos narrativos innecesarios.

La siguiente historia es la menos sustanciosa, aunque tiene algunos instantes intensos y se centra en una adolescente con una infancia muy difícil y en la relación con su abuelo. Prácticamente vertebra cuanto le precede con el capítulo final, cuando la acción se traslada de Nueva York a un cortijo andaluz rodeado de olivares. Allí se desarrolla una trama que flirtea con el culebrón y que mantiene el interés gracias a la solvencia de sus intérpretes, hasta que adquiere algo de frescura al retornar a la ciudad de los rascacielos.
El film, pasado ligeramente de metraje, se soporta, pese a que no toca tanto la fibra sensible como pretende. La apreciable factura técnica, independientemente de las frivolidades que se permite el director, Dan Folgeman, le confieren cierta dignidad visual, acicalada con canciones de Bob Dylan.
Igualmente, resulta fundamental el trabajo del elenco, que queda incluso por encima de los relatos escritos para sus personajes, henchidos de artificios. Oscar Isaac cumple en el papel de mayor exigencia, fantásticamente replicado por Annette Bening, que se luce en un rol secundario. A ellos se suma el oficio de Antonio Banderas y un eficaz Sergio Peris-Mencheta cuyas miradas llenan la pantalla, secundado por Laia Costa. La pequeña participación de Samuel L. Jackson aporta poco.
Crítica de Eduardo Casanova

 

Life Itself (2018)
Life Itself poster Valoración: 6.3/10 (4,395 votes)
Director: Dan Fogelman
Guión: Dan Fogelman
Actores: Oscar Isaac, Olivia Wilde, Annette Bening, Mandy Patinkin
Duración: 117 min
Calificación: R
Género: Drama, Romance
Estreno: 21 Sep 2018
Sinopsis: As a young New York City couple goes from college romance to marriage and the birth of their first child, the unexpected twists of their journey create reverberations that echo over continents and through lifetimes.
Calificación: