Cuando Arthur Curry (Jason Momoa) descubre que es mitad humano y mitad atlante, emprenderá el viaje de su vida en esta aventura que no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey, y convertirse en Aquaman.

Tan elevadas son las ambiciones volcadas por Warner Bros. en esta superproducción que termina por ser víctima de esas mismas pretensiones. La hechizante grandilocuencia de la que hace gala se va tornando farragosa en una historia que no mide bien los tiempos de la acción, ni el calibre de los recursos empleados. No obstante, hasta que se impone el maremágnum visual, fluye con ligereza, asentando los pilares de una trama de tintes shakespearianos con toques artúricos, pese a que, paradójicamente, los diálogos no sean precisamente su fuerte.

El fornido Arthur es hijo del humilde farero de un pueblo pesquero, cuya madre, la reina de los atlantes, emergió del mar huyendo de un matrimonio pactado, aunque acabó siendo capturada por los suyos y devuelta a las profundidades. Convertido en una especie de superhéroe que usa sus poderes en la lucha contra el mal, es conocido como Aquaman. Cuando su hermanastro, el rey de Atlantis, se dispone a declarar la guerra a los humanos por causar la destrucción del ecosistema marino, recibe una llamada de auxilio porque únicamente él puede detener el devastador enfrentamiento que se avecina.

El prólogo y las primeras secuencias vibrantes, acompañadas de eficaces notas de humor, permiten albergar la esperanza de asistir a una cinta con fuste, independientemente de que esboce un desarrollo previsible de la intriga. Sin embargo, a medida que nos sumerge en el flamante mundo submarino, y superados los preámbulos, el relato se torna pueril e innecesariamente largo, además de resentirse de algún parón, desaprovechando las referencias clásicas que le sirven de inspiración. Solo al regresar a tierra firme, concretamente a un turístico enclave siciliano, sorprende con una imaginativa persecución a dos bandas.

Al margen de lo apuntado, da la sensación de que podría haberse escogido a un actor más carismático. Jason Momoa cumple sin traspasar la pantalla, incluso queda a la sombra de su compañera de fatigas, Amber Heard. Y quien indudablemente sale mejor parada es Nicole Kidman (Photoshop incluido) en sus breves intervenciones.

Reconociendo la dificultad y el mérito de rodar en el medio acuático, hay que concluir que James Wan, artífice de las sagas ‘Saw’ y ‘Expediente Warren’, eleva este film por encima de otras adaptaciones recientes de DC Comics, lo cual no era demasiado complicado; pero en ningún caso alcanza las excelencias de los títulos de Marvel, ni tampoco es equiparable a la ‘Wonder Woman’ (2017) de Patty Jenkins o al excelente ‘Batman Begins’ (2005) de Christopher Nolan.

Crítica de Eduardo Casanova

 

Aquaman (2018)
Aquaman poster Valoración: 7.9/10 (24,893 votes)
Director: James Wan
Guión: David Leslie Johnson-McGoldrick (screenplay by), Will Beall (screenplay by), Geoff Johns (story by), James Wan (story by), Will Beall (story by), Mort Weisinger (Aquaman created by), Paul Norris (Aquaman created by)
Actores: Jason Momoa, Amber Heard, Willem Dafoe, Patrick Wilson
Duración: 143 min
Calificación: N/A
Género: Action, Adventure, Fantasy, Sci-Fi
Estreno: 21 Dec 2018
Sinopsis: Arthur Curry learns that he is the heir to the underwater kingdom of Atlantis, and must step forward to lead his people and be a hero to the world.
Calificación: